La acumulación de polvo en el interior de las viviendas representa un riesgo serio para la salud y puede ser más peligrosa que el polvo de las calles, de acuerdo con una investigación realizada por el Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y el Centro de Investigaciones en Geografía Ambiental (CIGA).
Los resultados del estudio, publicados en la revista científica Indoor Air, se basan en el análisis de muestras recolectadas por ciudadanos en 14 estados de México, incluyendo ciudades como Ciudad de México, Morelia y Mérida.
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¿Qué tan contaminado está el polvo dentro de casa?
Los investigadores encontraron que el polvo doméstico contiene concentraciones elevadas de metales pesados, varios de ellos altamente tóxicos para el cuerpo humano.
En ciudades como CDMX y Morelia, se detectaron niveles significativos de:
- Manganeso
- Níquel
- Cobre
- Zinc
- Antimonio
- Plomo
Estos elementos están asociados con daños neurológicos, alteraciones hormonales y enfermedades respiratorias, especialmente en niños y adultos mayores.
Comparación: polvo exterior vs polvo interior
Polvo exterior (mg/kg):
- Manganeso: 866
- Níquel: 49
- Cobre: 116
- Zinc: 527
- Antimonio: 28
- Plomo: 118
Polvo interior (mg/kg):
- Manganeso: 680
- Níquel: 62
- Cobre: 386
- Zinc: 1,221
- Antimonio: 30
- Plomo: 213
Además, se registraron partículas magnéticas de hasta 45 mg/kg, asociadas a emisiones industriales y tráfico vehicular.
¿Por qué el polvo del hogar es más tóxico?
Los científicos explican que la mayor toxicidad del polvo interior se debe a varios factores:
- Ambientes cerrados, donde el polvo permanece más tiempo suspendido y es inhalado con mayor frecuencia.
- Desgaste de materiales del hogar, como pinturas, plásticos, barnices y textiles que liberan metales pesados.
- Factores geológicos, como la actividad volcánica en regiones como Morelia, que aporta manganeso e hierro al ambiente.
El estudio también señala que México supera en algunos contaminantes a ciudades como Sídney, Hong Kong, Varsovia e incluso regiones industriales de Irán.
En el caso de la CDMX, el polvo dentro de los hogares puede ser hasta tres veces más tóxico que el de algunas ciudades del Reino Unido.
Recomendaciones para reducir la exposición
Los especialistas de la UNAM recomiendan acciones simples para disminuir el riesgo:
- Limpiar con trapo húmedo, evitando escobas o plumeros secos.
- Aspirar con regularidad, preferentemente con filtros HEPA.
- Lavar cortinas, tapetes y textiles con frecuencia.
- Revisar pintura y paredes, ya que superficies deterioradas liberan metales pesados.
Estas medidas pueden mejorar la calidad del aire interior y reducir riesgos a largo plazo para la salud
