Autoridades sanitarias estiman entre 40 mil y 50 mil la población de perros callejeros y, aunada a la proliferación, al mes se registran al menos seis agresiones de caninos a humanos en Nuevo Laredo; el caso más reciente es el de una pequeña de solo un año y 8 meses de edad que fue mordida en el rostro durante un festejo familiar el pasado 15 de marzo, por un perro criollo considerado grande.
Si bien no se trata de satanizar a los perros, es importante comprender que la mayoría de los ataques ocurren porque están irritados, ya sea por las condiciones (por ejemplo tenerlos al sol por largos periodos) o al ser provocados, por lo que es vital considerar estos factores para evitar agresiones, dijo Danilo Santos, coordinador del programa contra la Rabia de la Jurisdicción Sanitaria.
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En lo que va del 2025 se ha registrado al menos una veintena de casos, mientras que durante 2024 fueron más de 385, de los cuales más del 90 por ciento fueron contra menores de 15 años, con frecuencia en alguna de las piernas, particularmente en el área de la pantorrilla o chamorro.
El perro que mordió a la bebé en el rostro está actualmente bajo observación, pues por protocolo debe pasar 10 días en poder de las autoridades sanitarias, además de que la menor fue tratada médicamente y vacunada contra la rabia y otros padecimientos, como medida precautoria.
Otro caso de los más recientes es el de un joven mordido en la pantorrilla cuando iba caminando por la colonia 150 Aniversario.
RECOMENDACIONES
Dijo que es importante no molestar a los perros mientras están comiendo, cuando beben agua, no acercarse a ellos cuando son animalitos que no se conoce, evitar meter la mano a las cercas y mucho menos jalarles su cola. Además, no se debe molestarlos o golpear algo cuando duermen, ya que su reacción será siempre defenderse, entre otras.
En caso de verse agredid es importante acudir de manera inmediata al hospital más cercano, ya sean de la Secretaría de Salud o uno particular y reportar el caso, para que se pueda enviar al personal del Centro Antirrábico a evaluar al perro y ponerlo en observación para descartar la rabia.