HISTORIAS DE LA FRONTERA

¿Cuál es la relación de Nuevo Laredo con la muerte de Luis Donaldo Colosio?

Recientes análisis periodísticos plantean la posible implicación de bandas de Tamaulipas en la desestabilización política mexicana de 1994

Las dudas de la muerte de Colosio.
Las dudas de la muerte de Colosio.Créditos: Internet | El Mañana
Escrito en NUEVO LAREDO el

El asesinato de Luis Donaldo Colosio sigue siendo un enigma que resurge con cada aniversario luctuoso. A 31 años de su muerte en Lomas Taurinas, nuevas interpretaciones sobre los responsables y sus vínculos con el crimen organizado ponen en duda la versión oficial.

Recientes análisis periodísticos, como el de Jorge Fernández Menéndez, plantean la posible implicación de la mítica banda de Los Texas en la desestabilización política de 1994.

Relación de Nuevo Laredo con la muerte de Colosio

De acuerdo con investigaciones previas, Los Texas operaban desde los años 80 en Tamaulipas, dedicándose al tráfico de indocumentados y al sicariato.

Liderados por Arturo Martínez Herrera, alias “Caballero Águila Uno”, la organización habría sido pieza clave en la red de violencia que sacudió a México en la década de los 90.

Su relación con figuras del narcotráfico y sectores corruptos de la Policía Judicial Federal sugiere que su alcance iba más allá de las actividades delictivas comunes.

El nexo de Los Texas con el asesinato de Colosio se refuerza al revisar los antecedentes de Carmelo Herrera, un integrante del grupo que inicialmente fue contratado para ejecutar a José Francisco Ruiz Massieu. Herrera, vinculado al Cártel del Golfo, era también vecino de un tío de Mario Aburto, el autor material del crimen.

'Caballero Águila'

Además, documentos hallados en Tijuana muestran que Aburto se autodenominaba “Caballero Águila”, un título que utilizaban los miembros de Los Texas.

A esto se suma la pérdida de rastro del revólver Taurus utilizado en el asesinato, el cual desapareció en Nuevo Laredo, territorio controlado en esa época, por la organización criminal.

Por otro lado, la expulsión de Humberto García Ábrego de un evento de Colosio en Monterrey refuerza la teoría de un ajuste de cuentas orquestado por intereses oscuros. Las conexiones entre estos elementos abren la posibilidad de que el crimen no haya sido obra de un solo hombre, sino de una estructura criminal con objetivos políticos y económicos.

El caso Colosio se mantiene como una herida abierta en la historia de México. A medida que nuevas investigaciones emergen, la hipótesis sobre la participación de Los Texas cobra fuerza, dejando en el aire la posibilidad de una verdad aún no revelada.