La muerte de dos niñas en distintos puntos del país volvió a poner en el centro del debate una problemática que arrastra años sin resolverse: la falta de antídotos para picaduras de alacrán en el sistema de salud pública, ambos casos ocurrieron en entidades donde este tipo de accidentes es frecuente, pero donde la atención médica llegó tarde o incompleta.
Guerrero, una de las entidades con mayor incidencia de picaduras, enfrenta nuevamente señalamientos por la carencia de suero antialacrán, luego de que una menor perdiera la vida tras no recibir el tratamiento oportuno.
Te podría interesar
¿Por qué es tan peligrosa una picadura de alacrán?
De acuerdo con investigaciones publicadas en revistas científicas internacionales enfocadas en salud pública latinoamericana, la picadura de alacrán sigue siendo un problema subestimado, a pesar de que se registran cerca de 1.2 millones de casos al año en el mundo y alrededor de 3 mil 250 muertes.
Los estudios advierten que la mayoría de los accidentes ocurren dentro de los hogares o en campos agrícolas, especialmente al manipular leña o materiales de construcción, una situación común en comunidades marginadas de estados como Guerrero.
En niñas y niños, la falta de atención inmediata puede derivar rápidamente en complicaciones graves e incluso la muerte.
Denuncian desabasto de antídotos en México
La crisis por la falta de antivenenos no es nueva, en octubre de 2023, Fuerza Informativa Azteca documentó que la producción de antídotos por parte de Birmex se encontraba prácticamente detenida.
En ese entonces, Daniel García, trabajador de la empresa estatal, reconoció que no se estaba produciendo suero antialacrán ni antiveneno para mordeduras de serpiente, y que la producción de estos medicamentos fue cero durante 2022.
Dos muertes que evidencian una crisis
Las consecuencias de este desabasto ya se reflejan en casos concretos: una niña de cinco años murió en Hermosillo, Sonora, en octubre del año pasado, mientras que otra menor de 12 años falleció recientemente en Guerrero, ambos casos relacionados con la falta de antídoto disponible.
A estas muertes se suma la denuncia realizada por personal de salud en Guerrero en noviembre de 2025, quienes alertaron también sobre la carencia de antivenenos para picaduras de serpiente, ampliando la preocupación sobre la capacidad de respuesta del sistema de salud ante emergencias por fauna ponzoñosa.
