En México hay personas que dejan restos de comida en la banqueta con la finalidad de que los perros y gatos sin hogar se alimenten. Los restos de comida que se dejan en la calle suelen ser de lo que le sobró a una familia; por tanto, puede incluir sopa, caldos, guisados, entre otros. La práctica en ocasiones genera molestia para otros vecinos.
La verdad es que no es ningún delito alimentar a los perros y gatos sin hogar, pero sí podrías ser infraccionado por la autoridad competente por dejar en la banqueta desperdicios, ya que la práctica es considerada como tirar basura en la vía pública porque dejar así los restos de comidas puede generar un problema de salud pública.
En algunas ciudades de México está prohibido que se dejen desperdicios en la banqueta, porque esto infringe las leyes cívicas y de protección animal. Tal es el caso de la CDMX. Hay situaciones en las que las personas recogen la comida al notar que los animales no se la comieron y así se pueden evitar sanciones.
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Razones por las que se recomienda no echar desperdicios de comida a la banqueta
Se puede presentar que los desperdicios atraigan a distintos animales al mismo tiempo y puede que haya agresiones entre ellos y algún animal puede salir lastimado. También los olores pueden ser desagradables y puede haber una gran generación de moscas, lo que se puede convertir en un área insalubre.
Alimentar a los perros y gatos de la calle puede ocasionar:
- Plagas
- Malos olores
- Foco de infección
Activistas de bienestar animal aseguran que dejar desperdicios de comida a los perros y gatos de la calle puede dañar la salud de los animales, sobre todo cuando comen algo que ya está en mal estado. En ocasiones, los perros pueden sufrir de diarrea o vómito al ingerir alimentos inadecuados para su organismo. Las personas que estén preocupadas por los animales desamparados deben alimentar directamente al perro o gato y llevarse los envases o restos de comida.
En general, alimentar a un animal sin hogar es un acto de compasión, pero dejar los desperdicios es una falta administrativa que puede costarte dinero o tiempo en arresto, dependiendo de la localidad donde se haya cometido la falta.
