En un cambio histórico para los derechos familiares en México, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) determinó que las mujeres y los hombres podrán decidir qué apellido llevarán sus hijas e hijos, ya sea el del padre, el de la madre o incluso apellidos compuestos.
La resolución invalida una parte de la Ley del Registro Civil de Yucatán, al considerar que limitaba la libertad de los padres y vulneraba el derecho a la identidad de niñas, niños y adolescentes.
¿Qué resolvió la Suprema Corte?
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Durante una sesión del Pleno de la SCJN, las y los ministros concluyeron que el artículo 40 de la Ley del Registro Civil de Yucatán imponía restricciones injustificadas al impedir el uso de apellidos compuestos o más de dos apellidos simples de una misma persona.
El fallo se dio tras una impugnación presentada por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) contra el Decreto 747/2024, que había modificado la ley estatal.
Para la Corte, la elección del apellido forma parte de la esfera privada y familiar, por lo que el Estado no puede imponer reglas rígidas sobre cómo deben llamarse las hijas e hijos.
¿Qué cambia con la nueva ley?
Tras la resolución, publicada el 10 de diciembre en el Diario Oficial del Estado de Yucatán, el artículo 40 fue modificado para reconocer que:
- Madres y padres, biológicos o adoptivos, pueden elegir el orden de los apellidos
- Se permite registrar a los hijos con apellidos compuestos
- También se autoriza usar más de dos apellidos simples correspondientes a una misma persona
Esto da un marco legal claro que reconoce la diversidad de familias en México.
¿Qué son los apellidos compuestos?
Un apellido compuesto está formado por dos o más palabras, que pueden unirse con:
- Un guion
- Una preposición
- La conjunción “y”
Por ejemplo: De la Cruz, García-López o Pérez y Soto.
¿Por qué es importante este cambio?
Especialistas en derecho familiar coinciden en que este fallo tiene un impacto más allá de lo legal:
- Garantiza la libertad de madres y padres para decidir el nombre completo de sus hijos
- Reconoce la igualdad entre hombres y mujeres, al no privilegiar automáticamente el apellido paterno
- Protege el derecho a la identidad, consagrado en la Constitución y en tratados internacionales
- Visibiliza la diversidad familiar que existe en el país
Además, sienta un precedente clave para otros estados, que podrían verse obligados a ajustar sus leyes civiles.
Este fallo de la Suprema Corte marca un antes y un después en la forma en que México entiende la identidad, la familia y la igualdad de derechos desde el nacimiento.
