La empresa estadounidense Cruising Kitchens LLC, reconocida por la fabricación de camiones y remolques de comida para el sector de los food trucks, se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11 a inicios de enero de 2026, en un proceso que busca reorganizar sus deudas y mantener sus operaciones activas. La compañía tiene su sede en San Antonio, Texas, uno de los mercados más dinámicos para este tipo de negocios en Estados Unidos.
La solicitud fue presentada ante el Tribunal de Quiebras del Distrito Oeste de Texas, lo que permite a la empresa seguir operando mientras negocia con acreedores y redefine su estructura financiera. El Capítulo 11 es una figura legal común en Estados Unidos para compañías que atraviesan dificultades económicas, pero que aún consideran viable su continuidad.
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Problemas financieros y conflicto con el arrendador
De acuerdo con los documentos judiciales, Cruising Kitchens arrastraba millones de dólares en pasivos, superando ampliamente el valor de sus activos. La situación se agravó a finales de 2025, cuando la empresa perdió temporalmente el acceso a sus instalaciones debido a un conflicto con su arrendador por pagos de renta atrasados. Este episodio provocó retrasos en la producción y en la entrega de unidades, afectando el flujo de ingresos.
Tras acudir a la corte, la compañía obtuvo una orden que le permitió recuperar el acceso a sus propiedades, un paso clave para reactivar operaciones y cumplir con pedidos pendientes mientras avanza el proceso de reestructura.
Un golpe para la industria de los food trucks
Cruising Kitchens se había consolidado durante años como uno de los fabricantes más conocidos de cocinas móviles personalizadas en Estados Unidos, atendiendo a emprendedores, restaurantes y franquicias que apostaron por el modelo de comida sobre ruedas.
Su crisis financiera refleja la presión que enfrentan muchas empresas del sector, afectadas por el aumento de costos, tasas de interés elevadas y una menor demanda tras el auge que vivieron durante la pandemia.
Con la protección del Capítulo 11, Cruising Kitchens buscará renegociar contratos, reducir costos y estabilizar su operación, sin cerrar definitivamente. Para clientes y proveedores, el proceso abre un periodo de incertidumbre, aunque la empresa ha manifestado su intención de seguir produciendo y entregando unidades mientras se resuelve el caso.
