SEGURIDAD

Detención de Nicolás Maduro; así fue su primera noche en cárcel de Nueva York

En conferencia de prensa, Trump afirmó que Estados Unidos “gobernará” temporalmente el país hasta que se concrete una “transición pacífica, adecuada y juiciosa”

Imágenes difundidas muestran a Nicolás Maduro esposado, vistiendo sandalias, mientras era escoltado por agentes federales
Imágenes difundidas muestran a Nicolás Maduro esposado, vistiendo sandalias, mientras era escoltado por agentes federalesCréditos: Especial
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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, amaneció este domingo recluido en una cárcel de Nueva York, luego de que Estados Unidos ejecutara una incursión militar en territorio venezolano durante la madrugada del sábado, operación en la que fue capturado junto con su esposa y trasladado fuera del país.

De acuerdo con la versión difundida por el gobierno estadounidense, comandos militares irrumpieron en Caracas y zonas aledañas mientras se registraban bombardeos durante más de una hora contra objetivos estratégicos, entre ellos instalaciones militares. La operación será analizada de urgencia este lunes en el Consejo de Seguridad de la ONU.

Maduro fue extraído de Venezuela y llevado a Estados Unidos, donde finalmente arribó en helicóptero al Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, en Nueva York. Ahí enfrentará cargos federales por narcotráfico y terrorismo, derivados de acusaciones formuladas por Washington desde 2020.

Las primeras imágenes de Maduro detenido

Imágenes difundidas por la administración del presidente Donald Trump muestran a Nicolás Maduro esposado, vistiendo sandalias, mientras era escoltado por agentes federales a su llegada a una instalación de la Administración para el Control de Drogas (DEA) en Nueva York.

Según Estados Unidos, la operación puso fin al tercer mandato presidencial de Maduro (2025-2031), con el que habría acumulado 18 años consecutivos en el poder.

En conferencia de prensa, Trump afirmó que Estados Unidos “gobernará” temporalmente el país hasta que se concrete una “transición pacífica, adecuada y juiciosa”, la cual dijo será encabezada por miembros de su gabinete en colaboración con sectores de la oposición venezolana.

En contraste, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela resolvió que la vicepresidenta Delcy Rodríguez asuma las funciones del cargo presidencial, descartando la “falta absoluta” del mandatario, lo que evita la convocatoria inmediata a elecciones y abre un choque de legitimidades.

El petróleo, en el centro de la operación

Trump dejó claro que uno de los principales objetivos de su estrategia es reactivar la inversión de petroleras estadounidenses en Venezuela.

“Vamos a hacer que nuestras compañías entren, inviertan miles de millones de dólares y reparen la infraestructura petrolera gravemente deteriorada”, afirmó.

Venezuela, bajo sanciones petroleras de Estados Unidos desde 2019, produce alrededor de un millón de barriles diarios, gran parte comercializados con descuentos en mercados no regulados. Según la Agencia Internacional de Energía (AIE), el país concentra 303 mil millones de barriles de reservas, equivalentes al 17% de las reservas mundiales. Actualmente, Chevron opera en el país con una autorización especial.

Reacciones y exigencias de liberación

Las explosiones y sobrevuelos registrados alrededor de las 02:00 horas del sábado marcaron el punto culminante de cuatro meses de presión militar contra Maduro, por quien Estados Unidos ofrecía 50 millones de dólares de recompensa.

Caracas amaneció desierta, con olor a pólvora en varios sectores. Comerciantes atendían tras rejas para evitar saqueos, mientras policías encapuchados y fuertemente armados patrullaban las calles. Unos 500 simpatizantes se manifestaron frente al Palacio de Miraflores, mientras en otras capitales del mundo miles de venezolanos celebraron la caída del mandatario, aunque con dudas sobre el futuro.

Trump aseguró que ningún estadounidense murió durante la operación, aunque reconoció que “muchos” cubanos que protegían a Maduro habrían perdido la vida. Rusia, China, Irán y Cuba, así como gobiernos de Brasil, Chile, Colombia y México, condenaron los ataques y exigieron la liberación inmediata del mandatario venezolano.