Un juez federal ordenó la liberación de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años, y su padre, del Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, tras permanecer detenidos durante más de una semana en el marco de una operación migratoria que ha provocado una fuerte respuesta pública y política en Estados Unidos.
El fallo, emitido este sábado por el juez Fred Biery, establece que tanto el menor como su padre deben ser liberados a más tardar el próximo martes, mientras su caso migratorio continúa su trámite en el sistema judicial estadounidense. Esta decisión se da luego de una orden previa que también impidió su deportación o traslado fuera de la jurisdicción de Texas mientras avanza el litigio.
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¿Cómo fueron detenidos?
Liam y su padre, Adrián Alexander Conejo Arias, quien presentó una solicitud de asilo, fueron detenidos por agentes de Immigration and Customs Enforcement (ICE) el pasado 20 de enero en la entrada de su casa en Columbia Heights, un suburbio de Minneapolis, después de regresar de la guardería.
La familia fue trasladada a más de 2 000 kilómetros de distancia hasta el centro de inmigración en Texas, provocando indignación cuando se hicieron virales imágenes del niño con una mochila de Spider-Man y un gorro de conejo azul mientras era escoltado por agentes.
El caso se convirtió en símbolo de las tensiones generadas por la política migratoria bajo la administración del presidente Trump, ya que organizaciones de derechos civiles, educadores y algunos legisladores han denunciado que el niño fue utilizado como “cebo” para intentar capturar a otros miembros de la familia, una acusación que ICE ha negado.
En días recientes, el congresista demócrata Joaquín Castro visitó al niño y a su padre en el centro de detención, describiendo al menor como “muy deprimido” y con problemas de salud emocional tras la detención, mientras explicaba que Liam extrañaba a su madre y a sus compañeros de clase.
La orden judicial que ordena su liberación ha sido celebrada por grupos defensores de migrantes, que argumentan que la detención prolongada de familias y especialmente de niños pequeños puede causar traumas significativos y violar acuerdos como el Flores Settlement, diseñado para limitar la detención infantil.
La familia Conejo Ramos es originaria de Ecuador y, según su abogado, arribó a la frontera de Texas en diciembre de 2024 para solicitar asilo, situación que hasta ahora sigue en trámite ante las instancias migratorias de Estados Unidos.
