El presidente de Estados Unidos, Donald Trump firmó un decreto ejecutivo en el que declara una “emergencia nacional” para proteger los activos venezolanos, especialmente los ingresos derivados de la exportación de petróleo, que se encuentran depositados en cuentas del Gobierno de Estados Unidos.
Con esta medida busca evitar que esos fondos sean embargados o reclamados por procesos judiciales o acreedores, y así garantizar que permanezcan bajo supervisión estadounidense con fines de política exterior.
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La orden, publicada oficialmente por la Casa Blanca el 9 de enero de 2026, enfatiza que los recursos provenientes del crudo venezolano y otros fondos asociados definidos como Foreign Government Deposit Funds son propiedad soberana de Venezuela, pero serán gestionados en custodia por Estados Unidos para avanzar objetivos estratégicos y diplomáticos. Esto incluye impedir que tribunales o procesos civiles los embarguen, congelen o usen para satisfacer reclamaciones privadas.
Según el comunicado oficial, la acción también forma parte de los esfuerzos de Washington para asegurar estabilidad política y económica en Venezuela y contrarrestar amenazas que, según la administración, podrían debilitar la seguridad de Estados Unidos y su política hemisférica.
Llamado a las petroleras y contexto económico
La firma del decreto coincidió con una reunión en la Casa Blanca entre Trump y altos ejecutivos de la industria petrolera, en la que el presidente instó a las compañías a invertir hasta 100,000 millones de dólares en la industria energética venezolana, con miras a reactivar la producción de crudo del país sudamericano.
Sin embargo, la recepción entre las petroleras fue mixta. Mientras Chevron mantiene presencia en Venezuela bajo licencia estadounidense, otras firmas como ExxonMobil y ConocoPhillips han sido más cautelosas, señalando que invertir sin reformas legales y comerciales claras representa un desafío significativo.
Tensiones políticas y contexto reciente
Este decreto se da apenas una semana después de un operativo militar estadounidense en Venezuela que resultó en la captura del presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes fueron trasladados a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico.
En medio de este escenario, la orden ejecutiva busca también garantizar que los ingresos petroleros no fortalezcan a factores políticos o económicos contrarios a los intereses estadounidenses y refuerza un rol activo de Washington en los asuntos económicos y estratégicos de la nación sudamericana.
La administración Trump ha subrayado que estos fondos serán utilizados de manera que favorezcan tanto la estabilidad venezolana como los intereses de seguridad y política exterior de Estados Unidos.
