La crisis en el sector minorista de Estados Unidos sigue afectando a varias empresas, y un claro ejemplo de ello es Mega Co-op.
Esta cadena de gasolineras y tiendas de conveniencia cerró definitivamente todas sus sucursales después de no poder recuperarse de su quiebra en 2023. A pesar de haber intentado reestructurarse, la compañía no logró alcanzar la rentabilidad y decidió cesar completamente sus operaciones.
En su apogeo, Mega Co-op contaba con 31 tiendas en el Medio Oeste, pero en septiembre de 2023 se declaró en bancarrota bajo el Capítulo 11.
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Intentó salvarse cerrando 13 de sus establecimientos y llevando a cabo un plan de reestructuración. Aunque logró salir de la quiebra en junio de 2024, los problemas financieros no desaparecieron, y finalmente, después de un año sin ganancias, la compañía cerró sus puertas de forma definitiva.
El director ejecutivo de Mega Co-op, Mike Buck, explicó que la caída de la empresa fue causada por márgenes de combustible cada vez más bajos y serios problemas de flujo de caja. A pesar de sus esfuerzos, la compañía no pudo sobrevivir a la crisis económica que afectó gravemente su modelo de negocio.
De la prosperidad a la quiebra: el ascenso y caída de Mega Co-op
Mega Co-op empezó como una cooperativa para ofrecer gasolina y productos de conveniencia, y creció rápidamente antes de la pandemia. Sus estaciones de servicio y tiendas se convirtieron en una opción popular en el Medio Oeste de Estados Unidos.
Sin embargo, la crisis sanitaria y la inflación afectaron profundamente a la empresa, que no pudo adaptarse a los cambios en los hábitos de consumo.
Para reducir costos, Mega Co-op rompió su acuerdo de franquicia con Holiday Stationstores, pero esa medida no fue suficiente para evitar su declive.
Con el cierre de sus locales y su sitio web fuera de servicio, la cadena se unió a la lista de empresas que no lograron adaptarse a las nuevas condiciones del mercado.
Mega Co-op no es la única víctima de la difícil situación económica en el sector minorista. Grandes cadenas como 7-Eleven también se han visto afectadas, cerrando 444 tiendas en América del Norte debido a la inflación y la caída en la venta de cigarrillos, que ha disminuido un 26% desde 2019.