El Kumbh Mela, un evento religioso hindú de gran magnitud, ha sido escenario de profundas tradiciones y rituales, pero también ha sido tristemente conocido por las tragedias que ocurren durante las enormes concentraciones de personas que asisten.
Esta celebración, que tiene lugar cada 12 años en Prayagraj, India, marca uno de los mayores encuentros de fe en el mundo.
Los fieles participan en una serie de rituales, siendo el más destacado el baño en la confluencia de los ríos sagrados Ganges y Yamuna, lo que consideran una purificación espiritual para expiar los pecados.
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Sin embargo, la reciente edición de este evento ha estado marcada por un trágico incidente. El caos comenzó en la estación de tren de Nueva Delhi, donde miles de personas intentaban llegar a Prayagraj para unirse al Kumbh Mela. A medida que la multitud se aglomeraba para subir a los trenes, se desató una estampida que dejó 15 muertos, según los informes oficiales.
Las víctimas, según la doctora Ritu Saxena del hospital Lok Nayak, probablemente fallecieron por 'hipoxia' (falta de oxígeno) o por 'traumatismos cerrados', aunque la investigación continúa para aclarar las causas exactas. Además, otras 11 personas fueron hospitalizadas con heridas, aunque la mayoría se encuentra en condición estable.
El suceso ha reavivado la preocupación sobre la seguridad en eventos tan multitudinarios, ya que el Kumbh Mela, a pesar de ser una ocasión de fervor religioso, también implica riesgos inherentes a la masiva concentración de personas en espacios reducidos.
Con la participación de más de 500 millones de personas en la celebración desde su inicio el mes pasado, las autoridades y organismos de seguridad se encuentran bajo presión para garantizar el bienestar de los asistentes.
El primer ministro de India, Narendra Modi, expresó su profundo pesar por la tragedia y se solidarizó con las víctimas y sus familias a través de un mensaje en redes sociales.
El evento de este año, que culminará el 26 de febrero, sigue siendo una de las mayores manifestaciones de fe en el mundo, aunque los desafortunados incidentes resaltan la necesidad de mejorar las medidas de seguridad en estos tipos de celebraciones masivas para evitar más pérdidas humanas.