La Navidad de Trump comenzó con protocolos clásicos del cargo presidencial y terminó convertida en una larga jornada de confrontación política en plataformas digitales. Publicó más de 100 mensajes contra sus oponentes políticos.
Desde su club privado en Mar-a-Lago, el presidente de Estados Unidos participó en actividades simbólicas como las llamadas del programa de rastreo de Santa Claus del NORAD, donde conversó con niños y expresó entusiasmo por el ambiente navideño. Sin embargo, conforme avanzaron las horas, el tono cambió de manera evidente.
Trump manda más de 100 mensajes contra sus oponentes
En un primer momento, el mandatario se mostró relajado y accesible, destacando lo agradable de interactuar con familias durante la víspera. Esa imagen contrastó con el mensaje posterior que difundió, en el que lanzó descalificaciones contra sectores ideológicos opuestos, a quienes acusó de dañar al país. A partir de la medianoche, la festividad dio paso a una intensa actividad en Truth Social.
Te podría interesar
Durante la madrugada, el presidente publicó y compartió más de un centenar de mensajes. En ellos, amplificó contenidos críticos hacia figuras del Partido Demócrata, gobernadores estatales y antiguos líderes del Congreso.
Varias de esas publicaciones retomaron señalamientos sobre el proceso electoral de 2020, insistiendo en irregularidades que no han sido probadas por autoridades judiciales ni organismos independientes.
Además de los temas electorales, el flujo de mensajes incluyó ataques a políticas de salud impulsadas en administraciones anteriores, cuestionamientos al patrimonio de exfuncionarios y comentarios dirigidos a legisladores de origen inmigrante.
Se autoelogia
Estas expresiones se suman a una narrativa que el presidente ha mantenido activa en semanas recientes, especialmente en materia migratoria.
En paralelo, Trump utilizó su red social para destacar logros económicos y diplomáticos de su gobierno. Compartió análisis favorables sobre el crecimiento económico reciente y difundió videos donde se atribuyen avances en acuerdos internacionales y reducción de conflictos armados.
Incluso volvió a mencionar su aspiración de ser considerado para un reconocimiento internacional por estos esfuerzos.
Mientras la Casa Blanca evitó aclarar si toda la actividad digital fue gestionada directamente por el presidente, el episodio reafirmó un patrón conocido: Trump ha convertido fechas festivas en escenarios para reforzar su discurso político, cerrando la Navidad con el mismo tono confrontativo contra políticos contrarios a su forma de gobernar.
