Una poderosa tormenta se aproxima con la capacidad de generar condiciones meteorológicas severas en Texas y el sur de Estados Unidos, especialmente en el área de los Llanos.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS, por sus siglas en inglés) ha emitido alertas debido a las lluvias intensas, posibles tornados y graves inundaciones que podrían afectar la región.
Las autoridades han activado diversas alertas por tormentas severas y riesgo de inundaciones en varias ciudades. Se espera que los efectos de este fenómeno climático se extiendan a más estados en los próximos días. Aquí te explicamos cómo afectará al territorio texano y sus alrededores.
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Riesgos para Texas y la Costa del Golfo
El estado de Texas, especialmente en las áreas central y norte, se prepara para fuertes tormentas a partir de la noche del miércoles. Se anticipan lluvias intensas acompañadas de vientos dañinos, granizo y posibles tornados.
Según el Centro de Pronósticos de la cadena FOX, el sistema se moverá lentamente hacia el este, atrayendo aire cálido y húmedo que favorecerá la formación de tormentas severas.
Aunque el riesgo inicial será bajo debido a la falta de energía atmosférica suficiente, la amenaza de tornados aumentará a medida que avance el fenómeno.
La región de Dallas-Fort Worth, así como ciudades cercanas como Arlington y Plano, están bajo advertencia de inundaciones debido a la posibilidad de lluvias intensas desde este miércoles.
Impacto más allá de Texas
Entre el miércoles y el jueves, la tormenta se expandirá hacia el valle del Mississippi y otras áreas del sur de Estados Unidos. Se estima que más de 20 millones de personas estarán en riesgo de sufrir tormentas severas, con amenazas de tornados y vientos destructivos.
Particularmente, zonas de Texas como Houston, Beaumont y The Woodlands, así como los estados de Luisiana y Mississippi, enfrentarán una amenaza de tormentas más intensas.
Los pronósticos también alertan sobre un alto riesgo de inundaciones repentinas en ciudades como Dallas, Little Rock y Memphis.
La situación continuará siendo tensa hasta el viernes, cuando el NWS anticipa que el sistema se moverá hacia el noreste, trayendo lluvia y posibles nevadas en las zonas más altas de la región.