GLACIAR THWAITES

Los días en la Tierra durarán 25 horas; ¿a partir de cuándo?

Un estudio reciente ha revelado que la rotación de la Tierra se está desacelerando gradualmente, lo que provoca que los días se alarguen, aunque en fracciones de segundo

Escrito en GLOBAL el

Un estudio científico reciente ‘The earth's rotation and the length of the day’ (La rotación de la Tierra y la duración del día), realizado por el International Earth Rotation and Reference Systems Service (IERS) ha mostrado que la rotación de la Tierra está experimentando una desaceleración progresiva, lo que está causando un aumento en la duración de los días. 

Aunque este fenómeno es apenas perceptible en el corto plazo, se debe a la interacción gravitacional entre la Tierra y la Luna, además de factores internos del planeta, como los movimientos en su núcleo. 

Mediante el uso de relojes atómicos y sofisticados modelos matemáticos, los científicos han confirmado que, durante millones de años, la duración del día ha aumentado, aunque solo sea por fracciones de segundo.

Aunque este cambio es mínimo, tiene implicaciones importantes para los sistemas naturales y la precisión de nuestros relojes. A largo plazo, en unos 200 millones de años, los días podrían extenderse a 25 horas, un fenómeno que refleja una tendencia histórica bien documentada.

Por otro lado, en la Antártida, el Glaciar Thwaites, uno de los más grandes de la región, está derritiéndose a un ritmo alarmante. Este glaciar, de tamaño similar al estado de Florida, contiene suficiente hielo para elevar el nivel del mar en más de medio metro.

El deshielo se debe principalmente a la entrada de agua cálida del océano por debajo del glaciar, un proceso conocido como ‘derretimiento basal’, que está debilitando el hielo desde su base. 

Este fenómeno está ocurriendo más rápido de lo que se preveía, lo que representa una amenaza creciente para las áreas costeras de todo el mundo, que se verían expuestas a un mayor riesgo de inundaciones y erosión.

Ambos fenómenos, la desaceleración de la rotación terrestre y el derretimiento del Glaciar Thwaites, están relacionados a largo plazo con el cambio climático, impulsado principalmente por las emisiones de gases de efecto invernadero derivados de la actividad humana. 

Aunque la desaceleración de la Tierra es un proceso lento, el deshielo del glaciar es una amenaza urgente que podría generar consecuencias devastadoras si no se implementan políticas eficaces para mitigar el calentamiento global.

Los especialistas alertan que, para evitar un futuro marcado por el aumento del nivel del mar y fenómenos climáticos extremos, es fundamental adoptar medidas inmediatas para reducir las emisiones de gases contaminantes y frenar el calentamiento global. 

La transición hacia fuentes de energía renovables y la mejora de la eficiencia energética son acciones clave para minimizar estos riesgos.