Manejar bajo los efectos del alcohol no solo representa un riesgo para la seguridad vial, también puede convertirse en un golpe fuerte al bolsillo en Tamaulipas, pues en el estado, las autoridades han reforzado los operativos de alcoholimetría como parte de una estrategia para reducir accidentes en calles y carreteras, lo que ha derivado en sanciones cada vez más claras para quienes incumplen la norma.
El objetivo de estos operativos es prevenir tragedias, pero las consecuencias para los conductores que exceden los límites permitidos pueden ir mucho más allá de una simple infracción.
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¿Cuánto cuesta la multa por manejar alcoholizado en Tamaulipas?
Las multas por conducir en estado de ebriedad varían según el municipio y la gravedad de la falta, aunque en general se ubican en un rango de varios miles de pesos.
- Entre 3,000 y 5,000 pesos en Reynosa
- Alrededor de 4,886 pesos en Matamoros
- Cerca de 5,428 pesos en Ciudad Victoria y Tampico
- Entre 3,257 y 5,428 pesos en Ciudad Mante
A la multa económica se pueden sumar otros cargos como el servicio de grúa, el corralón y trámites administrativos, lo que incrementa de manera significativa el gasto final.
En algunos casos, autoridades han señalado sanciones que rondan los 5,800 pesos solo por la infracción, pero al añadir el arrastre y la estancia del vehículo, el costo total puede superar los 10,000 pesos, especialmente si se trata de reincidencias.
Por otro lado, la Ley de Tránsito de Tamaulipas no solo castiga con dinero a quienes conducen alcoholizados, también contempla sanciones administrativas que impactan directamente en la movilidad y el tiempo del infractor:
- Suspensión de la licencia de conducir hasta por seis meses, dependiendo del caso.
- Arresto administrativo de entre 8 y 16 horas.
- En caso de reincidencia, el arresto puede extenderse hasta 36 horas.
Estas medidas buscan que la sanción no sea solo económica, sino una advertencia real sobre los riesgos y las consecuencias de manejar bajo los efectos del alcohol.
El límite de alcohol
La legislación estatal establece que no se debe conducir con niveles de alcohol que disminuyan la aptitud para manejar y, aunque no todos los reglamentos municipales detallan porcentajes específicos, Tamaulipas ha adoptado criterios más estrictos para proteger tanto a conductores como a peatones.
En la práctica, esto significa que una sola copa puede ser suficiente para rebasar el límite legal, dependiendo del peso y metabolismo de la persona, y derivar en la detención durante un operativo de alcoholímetro.
