Por décadas hemos escuchado el debate entre el color claro o el color oscuro cuando llegan los calores. En internet, existen videos haciendo pruebas de temperatura con prendas de colores diversos que han sido expuestas al sol.
El resultado: el vestuario en color negro siempre refleja una mayor temperatura.
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Y es que todos hemos comprobado que, las telas de color negro o tonos oscuros, absorben el calor del sol rápidamente. Sin embargo, la duda persiste: ¿Por qué en los grandes desiertos, grupos sociales como los beduinos, utilizan túnicas negras?
Elegir un color: respuesta incompleta a la pregunta sobre el calor
Existen distintos estudios que atienden a esta pregunta. Por ejemplo, especialistas de las Universidades de Harvard y de Tel Aviv llevaron a cabo una investigación en 1980 acerca de las túnicas que seleccionaban los beduinos de cierta región y que les servía para sobrevivir a los intensos calores desérticos. Los resultados fueron publicados en la revista Nature.
En 2019, un periodista de Wired magazine realizó otro experimento consideran que el estudio en Nature solo hacía referencia a prendas clásicas de cierto grupo o comunidad. Para ello, utilizó una cámara infrarroja y distintas prendas, explicando que era importante analizar otros atuendos más casuales usados por la gente que no vive en una zona desértica y también enfrenta calores intensos.
Realizó una toma de la temperatura de ciertas prendas al sol (en colores varios incluyendo el banco y el negro). Los primeros resultados fueron muy similares a los de los videos que hemos comentado antes.
Después, agregó otros pequeños análisis. Por ejemplo, bajo la premisa de que si las prendas blancas absorbían más calor del cuerpo de la persona, tal vez generaban más calor que la ropa color negro. Sus resultados indicaron que el color no era un factor que incrementara la temperatura. En ambos casos, la luz infrarroja no mostraba refracción alguna. Por otro lado, confirmmó otros elementos que incrementaban la refracción del calor, como el agua.
Todo está en la ventilación
Ambas investigaciones, una más casera que la otra, enfatizaron sobre los mismos elementos a considerar para tomar una decisión. El artículo de los universitarios expuso que la holgura de las ropas permitía la circulación del aire y al usar una tela pesada, el cuerpo se mantenía protegido, pero ventilado al mismo tiempo.
En el artículo de Wired, el autor hace referencia al ‘efecto chimenea’, esto es, la evaporación del sudor del cuerpo y su relación con el viento. La deducción fue idéntica al otro estudio; aunque con un problema más ad hoc de la gente que vive en regiones distintas a los beduinos: el tipo de prendas que se pueden adquirir.
La determinante para comunidades más urbanizadas se encuentra en que la ropa de verano -de cualquier color- suele conseguirse en cortes rectos y poco se encuentra en tallas propias, pero holgadas.
Al menos eso era hasta la fecha del estudio, antes de la pandemia. Los catálogos de verano actuales se han versatilizado desde entonces.
Las variables adicionales
Ambos artículos advierten que es importante señalar todos los factores que no se toman en cuenta. Está el caso de las preferencias personales en las telas seleccionadas; no es lo mismo algodón que seda.
También influye la geografía, algunos lugares con altas temperaturas tienen mucha humedad o poco viento. En ciertas sociedades, las normas culturales se imponen o bien, la actividad física que realizarás será un factor relevante.
En todo caso, a pesar de lo que diga la moda y si una pieza holgada en colores blanco o negro te permiten evitar el calor; tampoco es necesario que todo tu atuendo sea de un único tono.
Lo más divertido de elegir tu ropa radica en la creatividad al combinar y, es esencial elegir lo que te haga sentir más a gusto cuando decidas tu look veraniego.