Pos ya es febrero, raza. El mes que menos angustias da y eso porque tiene menos días y luego, luego se puso bueno, arrancó con lunes de descanso, pegadito al domingo como no queriendo la cosa.
Y mejor aún es que este lunes no sólo se descansa, es el día que las familias se reunirán alrededor de la mesa para la tamaliza, para -ahora sí- darle fin al maratonzote Guadalupe-Reyes, acuérdense que los “tamucos” son parte de la tradición de la Rosca de Reyes, aquellos a los que les tocó el Niño Dios, tienen que llevarlos.
Hay familias que no sólo se reunirán para echarse unos tamales de puerco, pollo, frijol o de dulce, sino que honrarán la tradición de levantar al Niño Dios, precisamente el Día de la Candelaria.
Da igual. Es día de descanso oficial, de reuniones de familia y aun aquellas que no tienen costumbres religiosas harán algo bueno: estarán juntos, harán sentir bien a la persona líder del núcleo familiar, sin importar si lo llamamos madre, abuela, padre o quien sea que está al frente de todos, la mera buena, la que sirve de pegamento a todos, la que los mantiene unidos.
Y, otra cosa mariposa, pero que tiene mucho que ver es que el lunes será un día hermoso, lleno de sol, hasta caluroso. Sería bueno que se aproveche para estar en familia, para compartir con los más chicos, para darles tiempo de calidad.
Pero raza, si el chamaco se pone muy hiper porque no está acostumbrado de ver tanta gente junta, no le pegue un grito, téngale paciencia, acuérdese que es mejor educar con el ejemplo. Así que esta vez no sea cruel, deje las caguamas para después y pase un rato con la familia. Deveras que todos los miembros se lo agradecerán.
¡Ah!, y no se vale pelearse por los terrenos de la abuela, conserve la calma que no importa lo que diga, al final la ñora ya decidió a quién sí y a quién no le va a dejar cada cosa que juntó a lo largo de su vida.
Y ya para irnos, le recordamos que no se haga pato, hay que llevar los tamales… y los demás, pues no lleguen con las manos vacías, de perdido una coquita, no la amuelen.
