RÍO REVUELTO

Lo persiguen dos veces, roba patrulla y mueren dos en Laredo

Escrito en OPINIÓN el

TREMENDA PERSECUCIÓN la que armó un traficante de indocumentados en Laredo que protagonizó dos episodios en un mismo día, dejó un saldo de dos personas fallecidas y un debate interesante en la comunidad.

Apenas un día antes, había estallado indignación y controversia tras la noticia de la mujer norteamericana que había fallecido baleada por un agente del ICE durante una redada en Minneapolis, Minnesota; a diferencia de otros incidentes, la víctima Renee Good no era una inmigrante ilegal perseguida por las autoridades, sino que estaba en el lugar en calidad de observadora legal.

Esto generó indignación y un cuestionamiento sobre el uso de la fuerza en las redadas y de manera particular, las circunstancias en las que una mujer desarmada y que con su vehículo no parecía representar un riesgo para el agente que la mató a tiros.

Sobre esto último hay un debate entre quienes apoyan las políticas antiinmigrantes en Estados Unidos y quienes se oponen, y eso mismo pareció ocurrir en los Laredos, en donde la noticia de que una persecución en las calles que dejó a dos personas muertas, fue condenada por algunos y justificada por otros.

A grandes rasgos, el primer episodio ocurrió a las 6 de la mañana, en una persecución por la ciudad de un “coyote” que terminó en una volcadura en la que dos personas fallecieron y seis más terminaron lesionadas, además de la estela de daños de vehículos y hasta un apagón al impactar la infraestructura eléctrica.

Una vez detenido, durante el procesamiento, de alguna manera el traficante logró fugarse con dos personas más, utilizando una patrulla del Departamento de Seguridad Pública (DPS) de Texas, lo que generó una segunda persecución pero a mayor escala, con cerca de 40 a 50 patrullas de varias corporaciones.

Durante su huída, dejó la patrulla y robó otro vehículo, ahora una camioneta de unos ingenieros, pero esta última huída fue más corta, resultando arrestado por segunda vez y ahora con más cargos, mientras que sus dos acompañantes lograron llegar al río Bravo para huir a nado al lado mexicano.

Obviamente el caso de Laredo y el de Minneapolis son muy distintos, pero en ambos casos dividió la opinión pública en cuanto al enorme aparato contra los migrantes; claro, nadie excusó al contrabandista, pues su actuar no era precisamente en defensa de los indocumentados, sino por su negocio.