SELVA URBANA

Médicos en el gabacho

Escrito en OPINIÓN el

Facultativos mexicanos en Texas, esa sí es una buena noticia, sobre todo para la raza de bronce que mora en la USA, pues desde este 1 de septiembre tendrán doctores de a deveras, no de mentiritas o intocables e infumables.

Hasta los bolillos van a saber lo que es estar en manos de Dios a través de las baisas de nuestros galenos totonacas, se maravillarán de los facultativos de acá, de su inteligencia, de sus vastos conocimientos, de la amplia experiencia y de la extensa práctica de los Rodríguez, los Hernández, los López y los Martínez, nada más dejen que brinquen el charco y que tendidos como bandidos pongan al servicio de los güeros lo bien que saben, los gringos hasta ¡Les van a querer poner un Oxxo, un Circle K o un 7 Eleven!

Ahora es cuando chile verde le has de dar sabor al caldo.

Sí, ya en 37 días, se agregará otro capítulo a la reconquista de la tierra arrebatada.

Este 1 de septiembre en Texas entra en vigor la Ley 2038 ya apodada “Ley Doctor,” donde médicos latinos y de otras partes del mundo, sin haber hecho carrera de galenos en “América”, podrán ejercer en la tierra de las epidermis de batracio (cueritos de rana, dicho en lenguaje médico).

Cirujanos, terapeutas, tocólogos, ¡hasta “todólogos”! van a andar metiendo mano por aquellos lares, entre carnes rositas, moradas, brownies y jaspeadas.

Chi Mai que nuestros médicos mexicanos se van a comer el mundo, pues podrán ejercer mediante algunas condiciones o bajo algunas circunstancias específicas, sin tener que repetir la residencia médica, servicio social u otros requisitos, esos que de siempre les negaron la práctica allende el Bravo.

Nuestros émulos de Hipócrates y de Galeno les dan las veinte y las malas al más pintado physician, surgeon, specialist o  “sawbones”.

Ahí les encargo el cómo es que ellos mismos o las clínicas y hospitales que les contraten, es que van a trabajar con lo de las aseguranzas para protegerse, pues para nadie es un secreto que en Gringolandia, incluido Texas, a los médicos y a la industria de la salud -porque es una verdadera industria- les cuesta un “avocado” tales aseguranzas para en caso de ser demandados por pacientes fastidiosos o aquellos que en realidad y apegados a su derecho, se hayan sentido víctimas de mala práctica, pues los hay quienes sí son desmadrados por doctores que les trataron erróneamente, intervinieron mal o medicaron de la fregada.

Pero dejando a un lado ese “pequeño” detalle de las aseguranzas, pólizas o como le quieran ustedes llamar a los seguros o coberturas contra demandas, la noticia de la apertura es excelente.

Miren que médicos de cualquier parte del mundo (alemanes, austriacos, españoles, rusos, africanos, de India, Irán, Pakistán, Turquía, Cuba y ni que decir de nuestros bien calificados mexicanos) van a  caer en racimos, los profesionales de la salud, porque en Estados Unidos, hace falta mucha mano profesional.

Nada más aquí a tiro de piedra, en Laredo, Texas, faltan muchísimos y, los que están, nada más no dan el kilo, pese a que se creen “La Divina Envuelta en Huevo”.

Y ahora, después de dos años de práctica, de “por mientras”, entonces sí, los nuestros podrán solicitar una licencia médica permanente. 

Ya en el Laredo pocho andan en esas, buscando apechugarse a algunos doctores pa´l Health Department, pues traen una carencia desgraciada de galenos.

A VER SI NO VUELAN

Ya nada más falta que México se quede sin los que ahora tiene, porque todos van a querer correr a Estados Unidos. Ese será otro Pedro, en verdad que sí.

Solo Laredo, Texas, tiene una falta de 200 médicos, tratándose de una comunidad con más de 300 mil cristianos, es la ciudad texana más pobre en ese sentido.

Estudios regionales dicen que en el Laredo chicano hay 95 médicos de atención primaria -no de primera, no confundir- y cada batito con bata, tiene que atender casi 3 mil cabezas en promedio (2 mil 832 pacientes) tomando en cuenta una población de 270 mil personas.

La investigación arrojó -a la basura- que en Laredo hay 40 médicos familiares, cuatro de práctica general, 32 internistas, 20 ginecólogos-obstetras, 20 pediatras, siete podiatras y ocho psiquiatras.

¡Y ninguno toca a los pacientes!, ni los ven, son las enfermeras las que hacen todo el jale, ellas se avientan todo el Pedro, ¡Neta la corneta! Chi Mai que sí.

Tenemos una “amiguita” que ligeramente se embarazó (le dijeron que nada más la puntita) y en los nueve meses en que estuvo desarrollando al engendrito del demonio, ¡Nunca la vio el galeno pocho!, más que una vez y solo fue para firmar el contrato del tratamiento a efectuarle durante el estado de gestación.

Usted lleva a las 4:00 de la madrugada a su vastaguito a una Sala de Emergencias, de esas que han proliferado por todo Laredo (les insistimos en que es una industria gacha, fría e insensible) y, si está caliente el mocoso, después de timbrar media hora, sale un wey orate con cara de enfermero motorolo, a leguas se divisa que anda bien “Pacheco y Asociados”, entonces el ente ese, le da una cucharada de Motrin o de Tylenol y te dice que te lo lleves y lo duermas, pero... ¡No lo tocó!, ni siquiera lo volteó a ver.

¡Ah, pero eso sí! a la vuelta de unos días te cae un cuentón de ¡miles de dólares! como si le hubieran hecho una trepanación al desgraciado chamaco.

¡Es más! Puedes llevar a tu hijo putativo a un sitio de esos “Emergency Room” con un hacha enterrada en la cabeza y le dan dos Advil o un par de Aleve, te dicen que se los lleves mañana en la mañana al Hospital Matriz (donde madre no tienen, ni de broma). Esa es la medicina en El Gabacho. Que nos diseccionen y nos pongan en un frasco de salmuera, si es que estamos mintiendo.

Por eso decimos que los médicos mexicanos van a irse volando al otro Laredo, al rato los de acá se van a volver unos padrotones bien bañaos y unas madrotas MILF ¡Y en dólares!

Sunday funday para todos (Feliz Dominguín para tochos morochos) y más para los batos y morras de la bata blanca, a partir de septiembre se van a tener que comprar muchas, pues las van a andar dejando por todos lados, ya que les va a llover harta “carnita”, too much flesh.