EL INQUISIDOR

Pobrecito mi patrón, piensa que el pobre soy yo…

Escrito en OPINIÓN el

“El hombre más poderoso es el dueño de sí mismo, algo que debe evitarse es la soberbia y la alabanza, no solo no es agradable, sino aborrecible”: SÉNECA.

Duro revés ha sufrido Donald Trump y su asesor “de lujo” Elon Musk; en su soberbia pensaron tener el mundo a su disposición, pero erraron lastimosamente; EU es un país que debe su riqueza a sus políticas imperiales, siempre amenazando con el gran garrote para lograr su cometido.

Lo que no consideraron estas criaturas es que con los intereses de los capitales no se juega, los capitales no tienen fronteras ni nacionalidad, se trasladan a donde se les da seguridad a sus inversiones, las economías no se mueven ni se fortalecen por decretos, requieren estabilidad económica, no estar sujetas a los vaivenes del mercado, ni de regímenes cambiantes e impositivos.

Cometieron la osadía de confrontarse con sus socios comerciales mas ciertos que les brindan seguridad y estabilidad económica, México y Canadá, porque sus economías son interdependientes a través de décadas que da la estabilidad del T-MEC y a la vez abrieron frente económico contra Europa y China.

Para ser más coloquiales, es como si usted se pelea con los de su casa y luego se enfrenta con sus amigos y los que usted considera enemigos, ¿en qué cabeza cabe? Sólo en un suicida o en alguien que quiere desterrarse de su entorno.

Lo que estos señores olvidaron es que la economía no funciona con ocurrencias, si se mueve una variable económica se afecta todo, si suben los salarios hay más demanda y se fortalece el consumo interno, si los congela se retrae el consumo y baja la producción, cae el empleo. Si se fuga la inversión se cierran fuentes de trabajo, cae el ingreso, cae el consumo, cae el ahorro, baja la inversión.

En materia económica se requieren gobiernos ciertos, con seriedad en sus tratos y compromisos en el tiempo, que den confianza, lo que ha hecho el gobierno actual de EU es todo lo contrario, los mensajes que se han mandado son de carencia de seriedad, ocurrencias y discursos cambiantes de la noche a la mañana, falta de certidumbre. Lo acordado ayer con la presidenta Sheinbaum es de que se iguala a México con el resto del mundo para evaluarlo en abril. Si hay aranceles fuera del T-MEC se les aplicarán otros recíprocos, pero como México no cobra aranceles por ningún producto, se colige que esa amenaza ya no existe, por lo que volverá todo a la normalidad.

Lo que deberá entender el gran imperio es que su tiempo del gran garrote ya pasó, ya no son detentadores de la tecnología de avanzada, su moneda perdió fuerza y está tan endeudado que tendrá que generar riqueza para pagar; la opción de la guerra como solución a sus problemas ya no es una opción, hay países con mejor tecnología guerrerista, la modernidad nos alcanzó por igual, ¿qué no? Ahí están los huties yemenitas.

Recordemos que la tecnología y el progreso tarde que temprano nos alcanza, recordemos que cuando apenas salían las televisiones, los celulares, los autos sólo los privilegiados los tenían, ahora cualquier ciudadano tiene acceso a ellos, así opera en el armamentismo, se igualó en el mundo.

Mucho me recuerda al padre tirano que le crecieron los hijos y trata de seguir siendo injusto, castigador y gritón, recibe respuestas de todos y le dan su estate quieto, hasta que se resigna cuando ya ve que las cosas cambiaron, acabando en el rincón de la casa como un estorbo, sin mando alguno.

Por el bien de esa gran nación deberán elegir mejor a sus gobernantes, un buen gobierno te lleva por caminos de bienestar y progreso, un mal gobierno como los que México tuvo en el pasado te sumen en la pobreza, la injusticia y la ignominia.

Gobernar requiere conocimiento, grandeza de miras, empatía, humanismo, sólo observen a Zelenzky presidente de Ucrania, un tipo que se dejó llevar por el canto de las sirenas de las potencias para que se involucrara en una guerra que no ganaría a costa de millones de sus conciudadanos muertos.

En vez de negociar con Rusia y prometer no entrar a la OTAN y cumplir los acuerdos de Minsk suscritos en 2014, prefirió sacrificar su pueblo, de ahí que debe reconocerse la grandeza de nuestra presidenta Claudia Sheinbaum, que dejó demostrado que el género no importa y la mujer también sabe usar la cabeza y no sólo la emoción, llegando a un acuerdo que beneficiará a las tres naciones.