PASADIZO SECRETO

La otra emigración; profesionistas en el extranjero

Escrito en OPINIÓN el

Principalmente los Estados Unidos de Norteamérica ha recibido y a través de las décadas a millones de mexicanos que han acudido a trabajar sobre todo en el campo, en la agricultura, sin embargo, quizás ya sea el tiempo de darle paso a la otra emigración: profesionistas en el extranjero.

Y no precisamente enviándolos o el permitirles como padres o madres el que acudan sus hijos o hijas al menos a ese país del norte de forma ilegal, sino a través de mecanismos de aceptación por sus excelsas cualidades académicas.

Entonces y para lograr esto, los padres y madres de hoy deben de entender que la educación académica es ya la base primordial para cambiar y de tajo ese concepto de emigrar, así pasar de esa mano de obra barata que desde hace muchas décadas se estila, a “exportar”, por decir así, talentos en nivel profesional.

Pues cierto es que desde los finales de los años cuarenta, cuando la Segunda Guerra Mundial llegó

 a su término, la emigración hacia el país del norte se dio de una forma considerable, trasladándose gran cantidad de mexicanos buscando esa mejor remuneración por su trabajo.

Quizás la historia lo pueda remarcar y así entenderse que, para esas épocas la mano de obra de la mayoría de los mexicanos se basaba en realizar labores obreras, del campo, de la agricultura, pues las carreras técnicas o profesionales eran temas aún muy poco aceptados, limitados o inalcanzables.

Sin embargo, al parecer al menos esa figura del trabajador del campo históricamente se ha “estancado”, pero trasladándose década tras década hacia la vida moderna, sin dar cuenta que hoy en día, millones de mexicanos a diferencia de otros tiempos, ya cuentan con un nivel de estudio mucho más alto y completo que sus antepasados.

Cuestionando por esto, ¿por qué se sigue buscando el “sueño americano”?, si en toda la República Mexicana por igual existen oportunidades laborales y de emprendimiento con muchas más facilidades y garantías que en el extranjero. Pues si México como territorio no fuera atractivo para vivir, producir, trabajar y bien vivir, entonces la otra pregunta vendría y bien para entender esto: ¿por qué tanto extranjero viene a instalar sus negocios incluso a trabajar y aquí residir?

Estableciendo empresas norteamericanas principalmente, seguidas de infinidad de negocios de chinos, sin pasar por alto a esas comunidades de comerciantes árabes, libaneses, europeos, que son pocos en mencionar pero que en gran número gozan de las facilidades, de los beneficios de la economía de este mexicano país.

Hoy en día, el mexicano académicamente hablando ya ha superado ese otrora pobre nivel educativo de antes, pues comprobable es que ya no tan solo cuenta con la Primaria, sino que por igual millones de mexicanos y mexicanas han dado ese gran “brinco” terminado inclusive la Preparatoria.

En consecuencia, el llegar a universidades entre ciudadanos mexicanos ya es una realidad, estableciendo y por igual, aunque con mucho esfuerzo económico el idioma inglés como esa adicional tarea para obtener mejores oportunidades de desarrollo laboral.

De igual forma las familias mexicanas están tomando la educación de sus hijos e hijas como algo primordial, entonces y por estas actitudes, se han visto jóvenes graduarse con los más altos honores en distintas especialidades, sintiéndose doblemente orgullosos al ver que sus padres o madres que van desde ser empleados de recolección de basura, obreros, incluso pepenadores, lograron con su esfuerzo, dedicación y trabajo sacarlos adelante.

Otras historias son como los de esos profesionistas que van a especializarse a las universidades a los Estados Unidos de Norteamérica, y que al concluir sus estudios de inmediato son contactados para trabajar tanto en oficinas del gobierno como privadas con altos salarios y puestos directivos.

Y no, no se trata con esto de fomentar la fuga de “cerebros”, sino de entender que la calidad educativa del mexicano está hoy en día muy por encima del nivel de hace cincuenta o más años como para seguirlo considerando mundialmente, como esa mano de obra barata que aún se sigue “ofertando” en el extranjero, principalmente en el vecino país del norte.

Ojalá que los mexicanos de hoy en día entiendan y acepten su propia economía, a este país que los vio nacer como es México, pues si hay alimento, trabajo, dinero, vivienda para que abandonarlo, para que buscar lo mismo en otro país a un alto costo.

Bueno es pensar entonces, que, gracias a la académica educación entre los mexicanos, el “sueño americano” ya no debe ser tan atractivo como para ir a “pizcar” en sus campos la cosecha, sino a ser catedráticos de sus prestigiosas universidades, líderes de importantes empresas, parte de sus planes gubernamentales.