En el marco de que recientemente se ha hablado de los vuelos espía en la frontera, en Nuevo Laredo algunos especulaban que los sonidos que se escuchaban ayer (y que continuarán hoy), eran parte de esa estrategia; sin embargo, sólo se trataba de ejercicios para el tradicional espectáculo aéreo “Stars & Stripes”, como parte de las fiestas del Natalicio de George Washington.
Gran parte de ese ruido que se escuchaba en cada rincón de los dos Laredos, correspondía al fuerte sonido producido por las turbinas de los aviones militares, entre los que se incluye un flamante F-22 Raptor de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.
Esto no quiere decir que no haya ocurrido ya o que no vayan a realizarse esos vuelos espía en nuestro sector, aunque obviamente por cuestiones estratégicas, tampoco se ha negado o confirmado para los Laredos, pero en dado caso, usualmente se utiliza otro tipo de aeronave mucho más sigilosa y que vuela a gran altura, por lo que es probable que si llega a ocurrir ese sobrevuelo de inteligencia, ni cuenta nos daríamos.
Mientras que los vuelos espía estarían ocurriendo con cierto acuerdo binacional, lo del espectáculo aéreo es sólo eso, una exhibición, que por obvias razones se hace a menor altura, con acrobacias que son realizadas por experimentados pilotos, así que no hay de qué preocuparse.
Es natural o entendible que dada la cobertura mediática que ha tenido el tema de los vuelos militares estadounidenses, al escuchar el estruendo de las turbinas de los aviones de combate que hacen acrobacias este fin de semana, se piense en algún operativo y no es la exhibición para las familias, que en realidad está ocurriendo.