RÍO REVUELTO

Las deportaciones, lejos de ser masivas

Escrito en OPINIÓN el

REFLEXIONANDO sobre este que fue un año complicado a nivel general, entre la economía que se movió al ritmo de Trump ya sea para bien o para mal, aunque incluso para Estados Unidos pareció ser más la segunda; vimos también políticas muy agresivas en cuanto a la migración, que obligaron el regreso a México, de muchos de nuestros paisanos.

Al menos 70 familias aprovecharon el menaje de casa por Tamaulipas, obviamente la mayoría por Nuevo Laredo, incluso durante la mega caravana del miércoles 17 cruzaron cuatro en estas circunstancias por este puerto.

De alguna manera estas son las “mejores” circunstancias en las que se da ese regreso, en una especie de ‘auto-deportación’, pues muchas otras personas, no retornan en esas circunstancias, sino caminando por el puente, sólo con una pequeña bolsa de los artículos personales que traían al momento del arresto y sin agujetas en sus zapatos, luego de haber sido detectados y detenidos en alguna redada, infracción vial, etc.

Aunque de manera general, esa amenaza o promesa de deportaciones masivas no se ha podido concretar, pues al comparar las cifras de este año con el anterior, al menos por Nuevo Laredo, disminuyeron hasta en un 37.8 por ciento.

Si bien en enero, antes de que entrara la nueva administración de Trump, febrero y mayo, registraron ligeros incrementos en comparación con los mismos periodos del año anterior, todos los demás registraron cifras mucho menores, al igual que el número de encuentros de personas indocumentadas con agentes de la Patrulla Fronteriza.

A pesar de las imágenes que vemos circular de incidentes y redadas, en volumen, son pocas las detenciones y expulsiones.

Ahora que Trump pretende impulsar un programa de cazarecompensas que beneficiarían a particulares con una modalidad del viejo oeste, así como la idea de habilitar almacenes industriales para encerrar hasta 80 mil personas indocumentadas; muchos perciben esto como una medida desesperada por cumplir con esa promesa de deportaciones que incluye la palabra “masivas” y que hasta ahora no se ha logrado.

La campaña de ‘no bienvenida’ ha sonado fuerte y claro, tanto que hasta los turistas que no tenían la más mínima intención de permanecer en Estados Unidos más allá de su periodo vacacional, han decidido mirar a otros destinos y con esto, gastar ese dinero en lugares que muestren una postura más amigable y de bienvenida al extranjero.