México es uno de los países con una enorme riqueza cultural. Desde la gastronomía, la historia de siglos, las lenguas que aquí se hablan y las tradiciones.
Esa riqueza se transmite y llega a cada rincón del planeta, y nos hace ser mexicanos hasta a los que no nacieron aquí, pero que sienten amor por esta cultura.
Ayer, por ejemplo, en un mall de Laredo, Texas, en los pasillos, los visitantes disfrutaron de deliciosas tlayudas moradas, los sabores de Oaxaca conquistaron a los texanos.
Un mariachi, compuesto principalmente por mexicoamericanos, le cantó las mañanitas a la Virgen Morena en un altar que pusieron en el centro comercial. La imagen de la Guadalupana fue central en el espacio lleno de marcas de ropa y zapatos famosos.
Hay gente que añora regresar a México o pasar de visita con sus familiares, pero que a veces tiene temor de cruzar. Los invitamos a que vengan, serán bien recibidos.
El turismo cultural es una veta que podemos aprovechar, no sólo para mantener nuestras hermosas tradiciones, sino también para atraer inversiones y prosperidad.
Construyamos una ciudad amigable para los paseantes, para los peatones, para los turistas, grandes y jóvenes, que disfruten de nuestro hermoso México.
¿Usted qué opina?
