Más de cuatro toneladas de residuos dejaron de llegar al río Bravo y El Laguito, gracias a la red de captación PET que fue colocada desde enero en el arroyo El Coyote, a la altura de la Plaza Anzures, lo que evita una contaminación mayor a la principal fuente de abasto de agua de la ciudad.
“En el último reporte que nos dieron de enero a agosto de 2025 fueron 2.51 toneladas de residuos, lo que quiere decir que esta red nos ayudó a contener esta basura y no permitió que se contaminara este espacio”, comentó Tania Taboada Blanco, coordinadora general de Gestión ambiental.
A partir de este año, la empresa Arca Continental y Osprey que todo este año fue encargada del mantenimiento de la red, dejará el proyecto a la Coordinación General de Gestión Ambiental para que sigan retirando, impidiendo que los desechos lleguen al afluente. “Ya nos va a pasar la batuta, nos dona todo lo que es la red, ya nosotros como parte del Gobierno Municipal nos vamos a hacer cargo de la manutención y de la limpieza de esta red”, mencionó Taboada.
Dijo que el lugar donde la red fue colocada, es muy estratégico, ya que logra captar residuos de una cantidad muy amplia de colonias. “No es un sector en específico, es una gran parte de la ciudad”, refirió.
Una red de captación de PET, conocida comúnmente como barrera flotante, es un mecanismo ecológico y de fácil implementación, que permite atrapar los desechos plásticos que flotan y son arrastrados por la corriente y sirven para evitar que residuos lleguen a ríos, lagunas o mares, contribuyendo así a la protección de los ecosistemas acuáticos y a la reducción de la contaminación ambiental.
Los residuos llegan al río principalmente cuando la lluvia arrastra basura acumulada en calles y patios; también por el depósito ilegal de desechos en cauces o zonas cercanas, así como por los sistemas de drenaje pluvial que descargan directamente en estos cuerpos de agua.
Para prevenir esta contaminación, es fundamental aplicar las “3 R”: reducir el consumo, reutilizar materiales y reciclar correctamente.
