SALUD

Clara Zúñiga Soto: orgullosa enfermera de Nuevo Laredo es un apoyo para familias en la frontera

El Hospital General (IMSS Bienestar) que se ha convertido en su segunda casa; aprendió a “leer el miedo en los ojos” y a “sostener manos temblorosas”

Clara Zúñiga Soto es una enfermera y está orgullosa de su labor.
Clara Zúñiga Soto es una enfermera y está orgullosa de su labor.
Escrito en NUEVO LAREDO el

Clara Zúñiga Soto no mide su trabajo en cargos ni reconocimientos, sino en las personas a las que ha acompañado a lo largo de su vida profesional en el Hospital General (IMSS Bienestar) que se ha convertido en su segunda casa.

En el hospital aprendió a “leer el miedo en los ojos”, a “sostener manos temblorosas” y a convertirse en “el primer apoyo” para familias que llegan marcadas por la incertidumbre.

Comentó que tiene 33 años de servicio como licenciada en Enfermería, originaria del Ejido Matías García, municipio de Jaumave, Tamaulipas, dejó su comunidad siendo adolescente para estudiar en Ciudad Victoria.

“Siempre supe que quería dedicarme a la salud”, recuerda.

Su sueño era ser médica, pero las limitaciones económicas la llevaron a elegir enfermería, una decisión que con el tiempo se transformó en vocación. Narró que ingresó al sector salud en 1990, dentro del programa de Vacunación Universal.

Desde entonces ha recorrido turnos nocturnos, Urgencias, Terapia Intensiva y la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales. Además, también ocupó cargos de supervisión, siempre con la convicción de que “el trato humano es tan importante como el tratamiento médico”.

En Urgencias entendió que “no solo se atiende al paciente, también a la familia”, muchas veces más frágil emocionalmente.

“Si le das seguridad al familiar, se calma y nos deja trabajar”, repite a sus alumnos y pasantes.

Para Clara, “la empatía no es un extra, es la base del cuidado”. Dijo que hoy reconoce que la falta de insumos y medicamentos ha complicado la atención médica.

“Hay momentos en los que no tenemos lo necesario”, dice, y aun así el personal busca la manera de no dejar solos a los pacientes, incluso con esfuerzos que “casi nunca se ven”.

Durante la pandemia de Covid-19, esa entrega llegó al límite.

“Fue la etapa más dura de mi carrera”, afirmó Indicó que asumió la responsabilidad del área Covid, donde trabajó jornadas extenuantes y capacitó a nuevo personal.

Zúñiga Soto señaló que el hospital se convirtió en “una gran unidad de cuidados intensivos” y su vida familiar quedó en pausa, sin embargo siempre buscó que los momentos que pasarán juntos fueran de calidad.

En Nuevo Laredo hay décicit en el área

En el marco del Día de la Enfermera y el Enfermero, Nuevo Laredo se encuentra por debajo de la media nacional en la atención de enfermería por cada mil habitantes, una situación que evidencia el déficit de personal en el sector salud de la ciudad.

Actualmente, en Nuevo Laredo laboran alrededor de 850 enfermeras y enfermeros, tanto de base como por contrato; sin embargo, la recomendación internacional es contar con 8 profesionales de enfermería por cada mil habitantes, y en la ciudad apenas se alcanza una proporción de 2.05, advirtió Francisco Cadena Santos, presidente de la Federación Mexicana de Asociaciones de Facultades y Escuelas de Enfermería (FEMAFEE).

“Lo ideal es contar con ocho enfermeras por cada mil habitantes, pero en Nuevo Laredo apenas tenemos 2.05 por cada mil”, señaló, al subrayar que esta brecha impacta directamente en la calidad, oportunidad y continuidad de los servicios de salud.

A nivel mundial, explicó que existen 27.9 millones de enfermeras y enfermeros; de ese total, cerca del 30 por ciento trabaja en América Latina, y aproximadamente el 50 por ciento constituye la fuerza laboral del sector salud en la región, de acuerdo con datos de la OPS 2024, mientras que el resto ejerce de manera independiente.

En el caso de México, indicó que aproximadamente 365 mil 840 profesionales de enfermería se encuentran laborando a nivel nacional, según cifras del SHARE CPE 2024, y destacó que su labor va mucho más allá de la atención hospitalaria.

“Las enfermeras y enfermeros hacemos trabajo de educación y prevención de la salud, atención directa a pacientes y también participamos en la formación y preparación de las nuevas generaciones”, expresó.

Advirtió que la situación podría agravarse en el corto plazo.

“Con la implementación del plan de salud Casa por Casa va a haber una mayor necesidad de personal de enfermería para poder brindar una atención adecuada”, afirmó. A ello se suma el cambio demográfico, ya que, dijo, “la pirámide poblacional está invertida y cada vez hay más adultos mayores; ahí es donde se está incrementando la población y donde se requiere personal de enfermería mejor preparado”.

Finalmente, reconoció que, aunque cada año egresan nuevos profesionales, el problema persiste.

“A pesar de que salen muchos enfermeros y enfermeras de las escuelas, siguen haciendo falta en Nuevo Laredo, en el resto del país y también en el extranjero”, concluyó, reiterando la urgencia de fortalecer la planeación del recurso humano en salud en la ciudad.