Gael regresó a casa luego de hacer un último viaje con su familia a Santiago, Nuevo León, donde fallecieron 12 miembros de las familias Martínez, Quintanilla y Camacho. Él fue uno de los tres integrantes que han sido trasladados hasta Nuevo Laredo, para poder despedirse de ellos a través de los servicios funerarios.
En la Funeraria La Paz, ubicada en las calles Eva Sámano y Canales, se encuentra el cuerpo del pequeño estudiante de 10 años de edad, un niño que en vida fue alegre, igual que el resto de los integrantes de las familias Martínez, así lo han descrito sus amigos y conocidos más cercanos.
“Mi niño amaba a su papá, ellos conviven todos los fines de semana, había buena comunicación. Hoy mi hijo regresó, viajaron toda la familia, iban a celebrar el cumpleaños de su papá”, contó Guadalupe Segura, madre de Gael.
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SU PAPÁ LO PROTEGIÓ
Si bien Gael lamentablemente falleció producto de las lesiones del fuerte impacto ante la caída de la unidad Urvan en la que viajaban y que cayó al vacío, su padre, Josué Martínez, intentó protegerlo en todo momento; por esta razón su cuerpo no sufrió quemaduras como el de las otras víctimas, por lo que pudo regresar a Nuevo Laredo antes que el resto para ser velado.
“Su papá lo protegió, por eso él está aquí”, comentó Guadalupe con la voz entrecortada, pues si bien lamenta la muerte de su hijo, está agradecida por las muestras de cariño que ha mostrado la comunidad al recordar a su Gael, como un niño alegre.
También regresaron los restos de Melanie Martínez, de 15 años y José Guadalupe Martínez Agustince, de 64 años, para que sean velados.
BEBITA VIVE
De igual manera Regina, la pequeña de 3 años, hasta el cierre de esta edición, se encontraba hospitalizada, considerada en un estado delicado, pero estable.
El Gobierno de Nuevo Laredo y del Estado de Tamaulipas han apoyado en los trámites y gastos necesarios para agilizar el traslado de los restos de las víctimas del accidente