Cansados de la falta de doctores y medicamentos, una plaga de cucarachas, deficiencia en insumos para poder atender a los cerca de 80 pacientes renales subrogados del Seguro Social e Issste, así como infecciones en los catéteres al estar expuestos a estas condiciones que habrían llevado a la muerte a cerca de 15 pacientes en lo que va de este bimestre, un grupo de afectados protestó de nueva cuenta contra la empresa ESPRON S de R.L. de C.V., antes Grupo San José Clínica de Hemodiálisis.
Luego de una serie de protestas en los últimos años, los pacientes renales afectados lograron que el IMSS “volteara a verlos” y una demanda ante la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) para que corrigieran estas y otras deficiencias como el cambio de filtro por sesión, mejoras en las instalaciones y el insumo, pero personal de esta clínica subrogada sólo los aplicaron por un mes, después todo volvió a ser igual, según señalaron los pacientes.
Miguel Ángel Segovia Córdova, uno de los afectados, dijo que “seguimos con lo mismo, sólo cumplieron un mes, en este mes 15 han muerto; uno falleció dentro de la clínica, hay muchas anomalías, y todo lo mantienen en secreto”.
Comentó que además de estas protestas se tiene activa una demanda a nivel nacional de la CNDH con la resolución en donde se les indica que los filtros no deben de ser reusados, y en la clínica los usan hasta 11 veces.
“El IMSS hizo verificación y encontró deficiencias, encontró que sí había problemas, pero que supuestamente ya los corrigieron pero sólo fue por un mes, y actualmente seguimos igual. El cambio no duró mucho”. Indicó que son 20 personas por turno, y son cuatro turnos; “no sé si la enfermedad se puso de moda, se van algunos y entran otros, llegan más desgraciadamente, lo que queremos es que se tengan los cambios, que corrijan lo señalado”.
Afirmó que otra vez se están infectados por el reuso de los filtros, el agua no está suficientemente clorada, y en la clínica no tienen suministro de esta. También se encontró sangre en los pisos, cucarachas, y esto no debería de ser así, ya que al estar expuestos con los catéteres que es a través del cual se dan las infecciones. Además, dijo que la doctora renunció hace cuatro días, porque ya no quiso ser testigo de estas negligencias en las que están muriendo los pacientes.
“Ella textualmente nos dijo, ‘yo no quiero ser testigo de estas negligencias, de estas muertes, porque los están matando’”, expresó el afectado.
Comentaron que hace falta personal de enfermería, ya que uno debe de estar a cargo de tres más; y en la práctica lo hacen por cinco.
“Ya somos varias personas las infectadas, nos deben de cambiar el catéter en el IMSS y yo llevo siete meses con el provisional, que dura tres meses, y por más que le digo al médico me dice que espere, que no hay. Y hacerlo por lo particular nos cuesta más de 25 mil pesos”, dijo Sergio Saucedo.
Por su parte, Carmen Vázquez comentó que su esposo también es uno de los infectados, “lo que queremos que nos cambien de institución, aquí sigue siendo lo mismo, mi esposo por esta causa dejó de moverse, no podía ni comer, bajó su calidad de vida, y yo perdí mi empleo por tener que cuidarlo. Y en particular las hemodiálisis están en 2 mil 200 pesos”.
Comentaron que hay una indicación que se debe de cumplir por parte del Instituto, en coordinación con la Cofepris y la Unidad Investigadora del IMSS, que es acudir a la clínica y hacer su parte de investigación para que se corrijan de raíz estas anomalías, y puedan salvar sus vidas.
EMPRESA ESPRON
A pesar de que se buscó al momento de la protesta de los pacientes la versión de la empresa Empresa ESPRON S de R.L. de C.V., antes Grupo San José Clínica de Hemodiálisis, de la cual está encargada la enfermera Xóchitl Macareno, se niega a dar declaraciones a los medios de comunicación respecto a la situación que prevalece desde hace varios años en la clínica.