TRADICIONES

Suben ventas de ropa para ritual de Fin de Año

Las prendas interiores para atraer la abundancia hacen que demanda crezca entre 50 y hasta 100% en diversos comercios

Escrito en NUEVO LAREDO el

En los días previos al cierre del año, comercios de Nuevo Laredo registran un incremento significativo en la venta de ropa interior color amarillo y rojo, prendas que forman parte de los rituales tradicionales para atraer la buena suerte, abundancia y amor durante el Año Nuevo.

Este año, la preferencia de los consumidores se ha inclinado hacia el color amarillo, lo que refleja una mayor prioridad por la estabilidad económica.

De acuerdo con comerciantes del Centro de la ciudad y de centros comerciales, la ropa interior amarilla supera en ventas a la roja; según la tradición, este color simboliza prosperidad, abundancia y éxito financiero, mientras que el rojo está directamente relacionado con el amor y las relaciones personales.

“Lo que más nos piden es el color amarillo; se vende más que el rojo, hay personas que se llevan de los dos colores. Mucha gente dice que primero quiere asegurar el dinero y luego el amor”, comentó María López, comerciante del primer cuadro de la ciudad.

Otro locatario señaló que esta tendencia se ha hecho más evidente en los últimos años.

“Antes se vendían parejo los dos colores, pero ahora el amarillo es el que se acaba primero. Muchos clientes nos dicen que el año ha sido difícil”, manifestó José Hernández, vendedor en un centro comercial.

Los comerciantees indicaron que las ventas de estas prendas aumentan entre un 50 y hasta un 100 por ciento durante los últimos días de diciembre, siendo los modelos amarillos los más solicitados. Los precios van desde los 50 hasta los 200 pesos, lo que permite que personas de distintos niveles económicos participen en esta tradición.

“Hay clientes de todas las edades; algunos vienen por creencia y otros sólo por tradición, pero casi todos coinciden en que el amarillo no puede faltar para recibir el Año Nuevo”, añadió la comerciante. Esperan que el mayor flujo de compradores se registre durante el 30 y 31 de diciembre, cuando muchas personas adquieren estas prendas a última hora, como parte de los rituales de Fin de Año.