Miles de paisanos y familias mexicanas que residen en Estados Unidos y visitaron la República Mexicana durante las celebraciones navideñas están regresando a la Unión Americana, consolidando a Nuevo Laredo como el punto de cruce favorito.
Desde tempranas horas, el Puente Internacional Juárez-Lincoln ha registrado una intensa saturación, con filas de vehículos que se extienden desde el puente hasta el bulevar Luis Donaldo Colosio.
Retorno de paisanos
La afluencia de automóviles no cesa y las filas ya alcanzaron el parque Viveros, con proyecciones de extenderse aún más allá. En este contexto, la ausencia de un carril exclusivo para residentes locales se ha convertido en un desafío.
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La única alternativa viable es el uso de los carriles de cruce rápido mediante dispositivos electrónicos (tags), opción que ha sido adoptada por numerosos conductores para agilizar su tránsito.
Pese a lo imponente de las filas, durante la tarde el tiempo promedio de espera para cruzar era en promedio de dos horas. Una vez en el lado estadounidense, se recomienda optar por las filas ubicadas a la derecha.
Las autoridades de Laredo, Texas, han habilitado rutas alternas hacia la parte baja de los puentes, lo que ha contribuido a descongestionar el tráfico y a facilitar el flujo vehicular.
Estas desviaciones conducen a casetas adicionales de inspección en territorio estadounidense, lo que permite un cruce más eficiente.
Por otro lado, el tránsito en dirección de Laredo, Texas, hacia Nuevo Laredo mantiene un flujo habitual, con filas significativamente menores.
Se anticipa que el flujo de paisanos continuará incrementándose hasta el domingo, momento en que gran parte de las familias aprovecharán para regresar a sus destinos en Estados Unidos.'
Mientras tanto, Nuevo Laredo reafirma su papel como el paso preferido para el retorno de paisanos, especialmente en temporadas de alta afluencia.