A medida que se acercan las fiestas navideñas y de fin de año, las filas en el Puente Juárez-Lincoln aumentan de tamaño y se hacen más notorias las fallas e intermitencias del carril IAVE, que se supone fue habilitado como una alternativa para acelerar el cruce hacia Laredo, Texas.
Usuarios del Puente II, como se le conoce al Juárez-Lincoln, denuncian que el sistema IAVE o Carril de Telepeaje pocas veces funciona como se debe y que constantemente tiene que ser cerrado al tráfico.
El IAVE o TAG de Telepeaje es una calcomanía que se coloca en el parabrisas de los vehículos, algo muy parecido al Carril SENTRI, y cuando se acerca al sensor, se supone que debe activar en automático el pase, pero no siempre sucede.
“Ni jala bien… siempre está cerrado y cuando está abierto, tienes que ponerle cuando menos 200 pesos en el Oxxo, porque si no, no te lo detecta”, dijo Abril Argüelles, una usuaria constante del Puente Juárez-Lincoln.
Según los usuarios, este carril es cerrado muy seguido a pesar de que el tráfico aumenta en el puente de manera exponencial a medida que se acercan las fiestas de Navidad y Año Nuevo.
No es la primera vez que hay quejas del mal funcionamiento del Sistema de Telepeaje.
En enero se suponía que debería estar trabajando al 100 por ciento, pero ya es diciembre y siguen los problemas de intermitencias o fallas catastróficas que inhabilitan el paso durante horas y hasta días enteros.
“Hay que recargarla en Oxxo y sólo acepta recargas mayores de $200 pesos y tienes que recargarla con tres horas de anticipación de su uso”, explicó Luis Cruz, en una publicación en redes sociales.
Este carril es usado por muchos residentes fronterizos que residen en Nuevo Laredo y trabajan o estudian del lado americano y es precisamente por las mañanas cuando más fallas reportan.
“Yo ya no le puse nada de dinero al TAG, luego me obligaba a regresarme ya en la caseta y pues a hacer fila de nuevo”, se quejó Marissa, otra usuaria.
Las constantes fallas del Telepeaje han obligado a muchos a invertir en el Sistema SENTRI, que es más seguro y cuando no funciona, un empleado de Capufe apoya a los usuarios.
Sin embargo, no está al alcance de todos, debido a los trámites que se deben realizar del lado americano y a que se debe hacer un pago anual, mucho más oneroso.