Pomuch, Campeche, atraviesa días de profunda tristeza tras confirmarse la muerte de Culino, un perrito que se convirtió en un símbolo de la vida comunitaria y religiosa del poblado. La noticia comenzó a circular desde las primeras horas a través de redes sociales, donde vecinos compartieron mensajes de despedida y fotografías que reflejan el cariño que le tenían.
La pérdida generó una reacción de tristeza entre los habitantes, quienes recordaron al lomito como una presencia constante en las misas y en las celebraciones religiosas. Para muchos, Culino no era solo un animal comunitario, sino parte del día a día del pueblo.
¿Quién era Culino y por qué era tan querido en Pomuch?
Desde temprano, habitantes de Pomuch, comunidad perteneciente al estado de Campeche, expresaron su pesar por el fallecimiento del perrito. Durante años, el animal fue reconocido por acudir de manera habitual a las misas celebradas en la catedral del municipio.
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Su figura era familiar para los feligreses, quienes lo veían caminar tranquilamente entre bancas y pasillos. Su comportamiento sereno le permitió ganarse el afecto de personas de todas las edades.
Culino no tenía un dueño específico, pero sí contaba con el cuidado y la atención de la comunidad. Era común verlo recorrer libremente las calles, descansar en espacios públicos y convivir con niños y adultos sin mostrar signos de agresividad.
Esta cercanía cotidiana lo convirtió en un animal entrañable, al punto de ser considerado por muchos como un integrante más del pueblo. Su presencia constante lo volvió parte del paisaje urbano y religioso.
¿Qué ocurrió con su salud en los últimos días?
De acuerdo con testimonios de vecinos, el perrito comenzó a presentar problemas de salud tras las actividades religiosas de Semana Santa. Aunque varias personas intentaron ayudarlo y mantenerlo bajo observación, su estado fue deteriorándose gradualmente.
Con el paso de los días, su condición se volvió más delicada, lo que generó preocupación entre quienes solían alimentarlo y vigilar su bienestar.
Los habitantes señalaron que la mascota adoptada por el pueblo recibió cuidados básicos mientras se encontraba enfermo. Sin embargo, la afección que padecía terminó por vencerlo tras la celebración de la Virgen de la Concepción, una de las festividades más importantes para la comunidad.
La noticia de su fallecimiento se confirmó poco después, provocando tristeza y mensajes de despedida tanto en el pueblo como en plataformas digitales.
¿Cómo reaccionó la comunidad tras su fallecimiento?
Tras darse a conocer su muerte, redes sociales se llenaron de imágenes y videos que mostraban al lomito acompañando misas, procesiones y eventos religiosos. Las publicaciones destacaron su docilidad y su costumbre de permanecer cerca de la gente.
Muchos usuarios coincidieron en que su comportamiento reflejaba una convivencia basada en el respeto y el afecto mutuo entre el animal y la comunidad.
Ante la ausencia de un propietario que reclamara el cuerpo, un vecino informó que se haría cargo de darle sepultura. El perrito será enterrado en un terreno familiar, como un gesto de respeto y cariño.
La decisión fue bien recibida por los habitantes, quienes consideraron este acto como una despedida digna para un animal que fue querido por todos.
Los habitantes coinciden en que Culino dejó una huella imborrable. Su figura quedará ligada a las campanas, las procesiones y la rutina diaria del poblado.
