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Profeco: ni Alpura ni Lala, estas son las lechitas de sabores menos recomendadas para los niños

Las inofensivas lechitas de sabores ¿son saludables?; ante la popularidad de estos lácteos saborizados, conoce qué contienen y cuáles son las menos recomendadas de acuerdo a los estudios de nutrición realizados en ella

Hay lecehs que no cumplen con normas básicas de nutrición
Hay lecehs que no cumplen con normas básicas de nutriciónCréditos: internet
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Las populares lechitas sde sabores, cada vez más visibles en refrigeradores y anaqueles, se han posicionado como una opción práctica para quienes buscan bebidas listas para consumir.

Pero, ¿realmente son saludables? Ante su creciente popularidad, vale la pena revisar qué contienen estos productos, cómo se procesan y qué tan compatibles son con una alimentación equilibrada.

Las lechitas de sabores menos recomendadas para niños

El interés por la leche saborizada no es casual. Un análisis difundido por la Procuraduría Federal del Consumidor señala que este segmento ha crecido impulsado por los cambios en los hábitos de consumo, donde la conveniencia y el sabor juegan un papel básico.

Desde el punto de vista nutricional, la leche saborizada conserva buena parte de los beneficios del producto base. Aporta proteínas de alta calidad y minerales esenciales como calcio, fósforo, potasio y magnesio, fundamentales para el desarrollo óseo y el funcionamiento muscular. Sin embargo, su perfil final depende del tipo de leche utilizada, del proceso industrial y de los ingredientes añadidos.

Estas marcas no cumplieron con las normas legales

El estudio de calidad sobre leches saborizadas para niñas y niños evaluó el cumplimiento de etiquetado frontal, composición nutrimental y veracidad comercial de 32 productos disponibles en México. El análisis confirmó que todos respetan el contenido neto y los parámetros de proteína y grasa establecidos por la norma vigente.

Sin embargo, marcas como Vaca Blanca, Tikito y Nestlé Nesquik (algunos sabores) mostraron resultados deficientes al contener grasa vegetal pese a denominarse leche y registrar azúcares por encima de lo declarado. El informe también identificó productos con etiquetado confuso o incompleto. Aunque la mayoría cumple con la regulación, estas inconsistencias representan un reto para la claridad de información al consumidor y resaltan la necesidad de una lectura cuidadosa de las etiquetas.

¿Qué normativas regulan la calidad de las lechitas de sabores en México?

En México, la producción y comercialización de la leche están reguladas por la Norma Oficial Mexicana NOM-155-SCFI-2012, la cual establece cómo deben denominarse estos productos y qué información debe mostrarse al consumidor.

Esta normativa exige que se indique claramente si la leche fue sometida a procesos primarios como el deslactosado y a procesos secundarios, además de especificar cuando se trata de una versión saborizada.

¿Cuál leche de sabor es la menos recomendable?

Uno de los procesos más comunes en este segmento es el deslactosado. Mediante la adición de la enzima lactasa, la lactosa se descompone en glucosa y galactosa, azúcares más simples y naturalmente más dulces. Esta característica explica por qué muchas leches saborizadas deslactosadas requieren menos azúcar añadida para lograr un sabor agradable, lo que ha permitido que algunos productos eviten sellos de advertencia por nutrimentos críticos.

La norma también clasifica la leche según su contenido de grasa butírica. Existen presentaciones enteras, parcialmente descremadas, descremadas y semidescremadas, cada una con rangos específicos de grasa. Estas diferencias influyen tanto en el aporte calórico como en la textura y el sabor, factores clave en la aceptación del consumidor.

Otro elemento relevante es la ultrapasteurización, un tratamiento térmico que busca garantizar la esterilidad comercial sin afectar de forma significativa las propiedades nutricionales. Este proceso consiste en calentar la leche a temperaturas de entre 135 y 140 grados Celsius durante apenas unos segundos, seguido de un enfriamiento rápido.

El resultado es un producto con una vida útil que puede extenderse de seis a nueve meses sin refrigeración, siempre que el envase permanezca cerrado, y con un ligero sabor a cocido debido a la caramelización natural de la lactosa.

¿Cuánta azúcar le ponen a las lechitas?

El debate sobre la salud de las leches saborizadas suele centrarse en el contenido de azúcares. La Organización Mundial de la Salud recomienda limitar el consumo de azúcares libres a menos del 5 % de la ingesta calórica diaria, lo que equivale aproximadamente a 25 gramos al día por persona.

En respuesta a estas recomendaciones, la industria ha explorado alternativas como la alulosa, un edulcorante presente de forma natural en algunos frutos y melazas, con un dulzor menor al de la sacarosa.

¿Por qué es importante revisar la cantidad de azúcar en las lechitas de sabores?

De acuerdo con la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios, la alulosa no se clasifica como azúcar añadido, lo que ha facilitado su incorporación en bebidas lácteas saborizadas con perfiles nutricionales más favorables.

En conclusión, las lechitas saborizadas no son necesariamente un producto negativo, pero su conveniencia no debe sustituir la lectura cuidadosa de etiquetas. Elegir versiones con menor contenido de azúcares, adecuadas al tipo de grasa deseado y dentro de un consumo moderado, puede hacer la diferencia entre un gusto ocasional y un hábito compatible con la salud.