COLABORACIÓN CIUDADANA

Desaparecen tres adolescentes de Nuevo León; podrían estar en Nuevo Laredo

Se solicita la colaboración de la ciudadanía y se ofrecen consejos para prevenir desapariciones de menores y el uso de herramientas tecnológicas de localización

Familiares activaron la alerta y pidieron apoyo de la ciudadanía para localizarlos
Familiares activaron la alerta y pidieron apoyo de la ciudadanía para localizarlosCréditos: Especial
Escrito en NACIONAL el

La desaparición de adolescentes sigue siendo una preocupación creciente en Nuevo León y todo México, y el reciente caso en Escobedo ha encendido alertas entre familias y autoridades. Tres menores, todos compañeros de escuela, fueron reportados como desaparecidos el martes 24 de febrero por sus familiares, quienes aseguran que los adolescentes podrían haberse trasladado al municipio de Juárez antes de dirigirse a Nuevo Laredo, Tamaulipas.

La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, en colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública de Escobedo, ha pedido la colaboración de la ciudadanía para obtener cualquier información que ayude a localizar a los adolescentes y asegurar su regreso a casa.

Rodrigo Macías Molina: ficha de búsqueda activada

Rodrigo, de 15 años y habitante de la colonia Colinas de Anáhuac, fue visto por última vez el 24 de febrero. La Fiscalía General de Justicia de Nuevo León activó una ficha de búsqueda para localizarlo.

Según las autoridades, Rodrigo tiene cabello negro y crespo, tez morena clara, mide aproximadamente 1.60 metros y es de complexión delgada. En el momento de su desaparición vestía shorts blancos, suéter gris con letras blancas y tenis negros.

Rodrigo, de 15 años, fue visto por última vez en la colonia Colinas de Anáhuac

Héctor Gael y Abraham Hernández: últimas pistas

Los otros dos adolescentes también cuentan con fichas de búsqueda. Héctor Gael Loya Juárez, de 14 años, habitante de la colonia Felipe Carrillo, tiene cabello castaño, tez aperlada y mide alrededor de 1.70 metros. Vestía camisa roja, pantalón de mezclilla y tenis rojos.

Por su parte, Abraham Alexander Hernández Garza, de 15 años y vecino de la colonia Infonavit Topo Grande, tiene cabello corto y negro, tez morena y mide aproximadamente 1.60 metros; hasta ahora se desconoce la ropa que portaba al desaparecer. Los tres son compañeros de escuela.

Héctor, de 14 años, desapareció en la colonia Felipe Carrillo; vestía camisa roja y pantalón de mezclilla
Abraham, de 15 años, vecino de la colonia Infonavit Topo Grande; hasta ahora se desconoce la ropa que portaba

Ruta probable y esfuerzos de búsqueda

Se presume que los adolescentes se trasladaron primero al municipio de Juárez, Nuevo León, para luego dirigirse a Nuevo Laredo, Tamaulipas.

La Secretaría de Seguridad Pública de Escobedo ha colaborado con la Fiscalía en la emisión de fichas de búsqueda y en la coordinación de esfuerzos para localizarlos, solicitando apoyo de la ciudadanía para cualquier información que ayude a su paradero.

El uso de tecnología puede ser clave para reaccionar rápidamente en caso de emergencia

Consejos para prevenir desapariciones de menores

  • Mantener comunicación constante: Establecer horarios de contacto con los hijos y supervisar sus movimientos sin invadir su privacidad
  • Educación sobre seguridad personal: Enseñar a los adolescentes a no aceptar viajes o acompañamientos de desconocidos y a identificar situaciones de riesgo
  • Uso de tecnología de localización: Aplicaciones móviles de seguimiento familiar pueden ser útiles para saber la ubicación de los menores en tiempo real
  • Conocer su círculo social: Mantener contacto con amigos y familiares cercanos, así como supervisar actividades fuera de casa
  • Reportar de inmediato cualquier desaparición: Actuar rápido ante la desaparición de un menor es crucial; contactar a las autoridades locales y difundir información con fotos actualizadas
Los tres adolescentes son compañeros de escuela y desaparecieron el 24 de febrero

Cuando la comunidad participa activamente compartiendo fichas de búsqueda, reportando información relevante y manteniéndose atenta ante cualquier señal que pueda ayudar se multiplican las posibilidades de una localización oportuna. En muchos casos, un dato aparentemente pequeño puede marcar la diferencia en las primeras horas, que suelen ser cruciales.

La combinación de vigilancia responsable, educación en seguridad digital y acompañamiento emocional fortalece la confianza familiar y crea entornos más seguros. Solo mediante el trabajo conjunto entre autoridades, sociedad y familias se puede construir una red de protección más sólida para los adolescentes.