El mercado del tabaco ilegal en México dejó de ser un fenómeno marginal para convertirse en un problema de escala nacional, actualmente, uno de cada cinco cigarros que se consumen en el país es de procedencia ilícita, una cifra que refleja el crecimiento acelerado de una industria paralela ligada al contrabando y al crimen organizado.
De acuerdo con estimaciones recientes, en México se consumen alrededor de 14 millones de cigarros ilegales al día, y nueve de cada diez ingresan al país de manera clandestina, en menos de una década, este mercado ha registrado un crecimiento de 140 por ciento, lo que ha encendido alertas entre autoridades fiscales, sanitarias y de seguridad.
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Un mercado que crece fuera de control
Los datos provienen del informe “Cigarros ilegales y crimen organizado”, elaborado por especialistas de El Colegio de México (Colmex) a través de su Seminario sobre Violencia y Paz; el estudio, coordinado por Sergio Aguayo Quezada y redactado por Manuel Pérez Aguirre y Roberto Roldán Vargas, documenta que el tabaco ilegal ya representa el 20% del mercado nacional.
El análisis incorpora también investigaciones del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), que permiten dimensionar la expansión sostenida del consumo de cigarros piratas entre 2017 y 2023.
¿De dónde vienen los cigarros piratas que llegan a México?
Las investigaciones del Colmex señalan que la mayoría de los cigarros ilegales provienen de Asia y Medio Oriente, entre los principales países de origen se encuentran Emiratos Árabes Unidos, Vietnam, China, India, Corea del Sur y Japón.
Estos productos ingresan al país mediante esquemas de contrabando que incluyen documentación falsa, subvaluación de mercancías y mezcla de cargamentos ilícitos con importaciones legales, lo que dificulta su detección en aduanas.
Además del contrabando internacional, existe producción ilegal dentro del país, especialmente en entidades como Campeche, Jalisco, Estado de México y la Ciudad de México. En estos casos, los grupos operan con fábricas móviles que cambian constantemente de ubicación para evadir a las autoridades.
Dónde se venden y por qué son tan baratos
Los cigarros ilegales se comercializan principalmente en tianguis, mercados populares y puestos ambulantes, incluso de manera individual, su bajo precio es el principal atractivo para los consumidores: una cajetilla pirata puede costar entre 20 y 25 pesos, frente a los 100 pesos o más de las marcas legales.
