En México, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) es el organismo encargado de vigilar que personas físicas y morales cumplan con el pago de impuestos, tal como lo establece la ley. Este órgano depende de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y tiene como función principal asegurar que todos contribuyan al gasto público, de acuerdo con lo señalado en el Artículo 1 del Código Fiscal de la Federación (CFF).
Cuando un contribuyente no cumple con sus obligaciones fiscales, las consecuencias pueden ser serias. Las sanciones no se limitan únicamente a multas económicas; también pueden incluir recargos, restricciones para realizar trámites, afectaciones al historial crediticio y, en los casos más graves, penas de prisión. Todo dependerá del tipo de falta y del monto involucrado.
Te podría interesar
¿Qué tipo de deuda puede llevarte a la cárcel?
El delito que puede llevar a una persona a prisión se conoce como defraudación fiscal, tipificado en el Artículo 108 del Código Fiscal de la Federación. Este delito ocurre cuando alguien, mediante engaños o aprovechándose de errores, omite total o parcialmente el pago de contribuciones o bien obtiene un beneficio indebido en perjuicio del fisco federal.
Entre los casos más comunes de defraudación fiscal se encuentran:
- Declarar ingresos menores a los que realmente se obtuvieron
- Incluir deducciones falsas o inexistentes para reducir el impuesto a pagar
- Omitir la declaración anual por más de 12 meses, aun teniendo un impuesto a cargo
Las penas según el monto defraudado
La ley establece distintas sanciones penales dependiendo de la cantidad involucrada:
- De tres meses a dos años de prisión cuando el monto defraudado no excede los 2 millones 236 mil 480 pesos
- De dos a cinco años de prisión cuando el monto supera esa cantidad pero no rebasa los 3 millones 354 mil 710 pesos
- De tres a nueve años de prisión cuando el monto es mayor a 3 millones 354 mil 710 pesos
Si las autoridades no pueden determinar con exactitud la cantidad defraudada, la pena puede ir de tres meses hasta seis años de cárcel.
Especialistas recomiendan presentar declaraciones en tiempo y forma, revisar cuidadosamente la información fiscal y buscar asesoría profesional en caso de dudas. Cumplir con el SAT no solo evita sanciones económicas, sino también problemas legales que pueden tener consecuencias graves para la vida personal y profesional de los contribuyentes.
