Revive los recuerdos escolares con esta receta fácil para hacer nieve de limón en la licuadora. Su sabor y textura te transportarán a aquellos días de recreo y salida escolar.
La nieve de limón era el clásico antojo después de un largo día de escuela. Tras la jornada de clases, el sol quemaba la piel y no había nada mejor que correr hasta el carrito del señor de las nieves para calmar la sed y el calor con ese refrescante y ácido sabor.
Nieve de limón en la licuadora
Hoy, puedes recrear esa experiencia sin salir de casa con una receta sencilla y rápida.
Te podría interesar
Para lograr la auténtica nieve de limón con la misma consistencia de la que disfrutabas en la infancia, solo necesitas unos pocos ingredientes.
Exprime el jugo de cinco limones frescos y jugosos. En el vaso de la licuadora, coloca dos litros de hielo junto con el jugo recién exprimido. Luego, agrega una taza de azúcar y una taza de agua para lograr el equilibrio perfecto entre dulzura y frescura.
El ingrediente 'mágico'
El secreto que le dará la textura exacta y el sabor característico es un sobre de gelatina de limón en polvo.
Este ingrediente es clave para que la nieve tenga esa suavidad especial y no se derrita de inmediato. Licúa todo a velocidad media hasta obtener una mezcla homogénea y granulada, como la de los carritos de la escuela.
Para hacer aún más auténtica esta experiencia, sirve la nieve en los tradicionales vasitos azules de plástico o en los clásicos conos de papel. Si quieres darle un toque extra de sabor, espolvorea un poco de chile piquín y añade un chorrito de chamoy, tal como lo hacían los vendedores ambulantes.
Cada cucharada de esta nieve de limón no solo refrescará tu día, sino que también te transportará a esos momentos felices en la salida del colegio, cuando la única preocupación era reunir las monedas para comprar tu postre favorito.