Josette Dordain, una mujer de 80 años que depende de oxígeno tras salir del hospital vivió una situación crítica en San Luis Potosí cuando su banco, HSBC, se negó a desbloquear su cuenta sin su presencia física.
El problema comenzó cuando su tarjeta venció el 28 de febrero y al intentar renovarla, el banco le informó a su nieto, André, que solo la titular podía hacerlo en persona.
Te podría interesar
A pesar de que Josette normalmente maneja sus pagos a través de la aplicación del banco, al intentar hacer una transferencia, se le bloqueó la cuenta. A pesar de explicar su delicada salud y los gastos esenciales que no podía pagar, como la atención de su geriatra y medicinas, el banco insistió en que debía acudir a la sucursal de manera presencial.
Tras intentar resolver el problema por teléfono sin éxito, André y su familia no tuvieron más opción que trasladar a Josette en ambulancia a la sucursal de Fundadores, lo que les generó un gasto adicional. Durante el proceso, Josette permaneció en una camilla con oxígeno mientras se desbloqueaba su cuenta y se le emitía una nueva tarjeta.
La familia, frustrada por la falta de empatía del banco, denuncia la falta de alternativas digitales que permitan a personas con problemas de movilidad realizar estos trámites sin poner en riesgo su salud.
Ahora, deberán esperar hasta el miércoles para acceder a su dinero, pero la indignación persiste, especialmente porque consideran que este proceso innecesario podría haber afectado la salud de Josette.