ESTUDIO

Ya no habrá impuesto a los videojuegos en México: ¿realmente generan agresividad?; esto dice Oxford

El impuesto a los videojuegos fue descartado por su complejidad legal y técnica; autoridades apuestan por campañas informativas y análisis del impacto del contenido en adolescentes

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El impuesto a los videojuegos ya no será aplicado, así lo confirmó la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien explicó que la medida fue descartada debido a las complicaciones técnicas y legales que implicaría su implementación.

Durante su conferencia matutina de este martes 23 de diciembre, la mandataria señaló que, aunque inicialmente se planteó la posibilidad de gravar este tipo de contenidos, la propuesta no prosperó y finalmente se optó por eliminarla de la Ley de Ingresos.

Sheinbaum Pardo detalló que uno de los principales problemas del impuesto era la dificultad para definir qué videojuegos podrían considerarse violentos y cuáles no, así como quién sería la autoridad encargada de hacer esa clasificación.

“Es muy difícil distinguir entre un videojuego que tiene violencia y uno que no. Entonces, ¿cómo le vas a poner un impuesto y quién va a determinar esa circunstancia?”, cuestionó.

¿Realmente los videojuegos son responsables de conductas violentas?

Durante años, los videojuegos con contenido violento han estado en el centro del debate público por su supuesto impacto en la conducta de niñas, niños y adolescentes, sin embargo, un estudio de la Universidad de Oxford pone en duda esa relación directa entre jugar y desarrollar comportamientos agresivos.

La investigación, realizada con jóvenes británicos y difundida a través del portal oficial de la universidad, concluye que no existe una asociación comprobable entre el tiempo dedicado a videojuegos violentos y la aparición de conductas agresivas en la vida real.

Andrew Przybylski, director de investigación del Instituto de Internet de Oxford y responsable del estudio, señaló que la idea de que los videojuegos generan violencia sigue siendo popular, pero carece de sustento sólido en la evidencia científica.

“La creencia de que los videojuegos violentos provocan violencia en el mundo real es común, pero no ha sido bien comprobada con el paso del tiempo. A pesar de la preocupación de padres y madres, la investigación no ha demostrado que exista un riesgo real”, explicó.

Uno de los puntos clave del estudio es su metodología, a diferencia de investigaciones previas, que se apoyaban principalmente en cuestionarios respondidos por los propios adolescentes, este análisis utilizó una combinación de datos subjetivos y objetivos, así como información proporcionada por padres y tutores para evaluar el nivel de comportamiento agresivo.