Lavar ropa en invierno puede ser todo un reto. No sólo porque el agua está helada, sino porque las prendas pueden tardar mucho más en secarse. Si quieres librarte de este problema, conoce el truco holandés que te cambiará la vida en estos meses. También te puede interesar: ¿meter bolas de aluminio en la lavadora sirve de algo? Te contamos el secreto detrás de esta técnica viral.
En el invierno, al no tener horas con el sol en su máximo esplendor, el secado de la ropa puede ser mucho mayor si no se cuenta con secadora. Al tener menos calor en el ambiente, todo lo lavado tiene que ‘tomar más tiempo’ para estar en óptimas condiciones.
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Por ello, las personas buscan un sinnúmero de opciones para que la ropa pueda secarse cuanto antes, sabiendo que de momento, en el invierno, el sol no es su mejor aliado. Para ello, existe el método holandés.
¿En qué consiste el truco holandés?
Aunque suene como algo muy ‘refinado’ o complicado realmente la técnica holandesa para secar la ropa es bastante simple. Lo primero que debes hacer, es buscar un lugar dentro del hogar para que las prendas estén y preparar la ‘magia’: una bolsa con agua.
Calienta un recipiente con agua y luego debes colocar el líquido en una bolsa: el calor y el vapor que va soltando ayuda a que la ropa deje de estar húmeda. Parte del truco para que funcione es que el lugar debe tener circulación constante de aire. Cuando el agua esté fría, puedes repetir el proceso las veces que lo necesites.
Otras alternativas que puedes aplicar es el método japonés de secado de ropa. Este consiste en colocar un tendedero al interior del hogar; es vital que entre en contacto con zonas de ventilación como puertas y ventanas.