Si crees que tu cuenta en el Buró de Crédito desaparecerá este 2025, te tenemos malas noticias, pues hay deudas de no se pueden borrar.
Aunque el Buró de Crédito permite que ciertas deudas desaparezcan de su registro después de un tiempo, no todas cumplen con este criterio.
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Las deudas que no se borran representan un riesgo permanente para tu historial crediticio, pues al tener un mal registro, se puede limitar tu acceso a productos financieros como créditos hipotecarios, automotrices o personales, además de reducir tus opciones de obtener tasas de interés competitivas.
Aquí te explicamos qué deudas no se eliminan y por qué es importante gestionarlas correctamente.
¿Qué deudas se eliminan del Buró de Crédito?
- Deudas menores a 25 UDIS (aproximadamente $206): Se eliminan después de 1 año.
- Deudas menores a 500 UDIS (aproximadamente $4,121): Se eliminan después de 2 años.
- Deudas menores a 1,000 UDIS (aproximadamente $8,241): Se eliminan después de 4 años
Las deudas que no se borran del Buró de Crédito
Algunos adeudos permanecen en tu historial y pueden impactar tu capacidad para acceder a financiamientos futuros. Estos son:
- Montos superiores a 400,000 UDIS (aproximadamente $1.7 millones de pesos): Las deudas con montos elevados, generalmente asociadas a créditos hipotecarios o empresariales, no desaparecen después de los 6 años habituales.
- Créditos en proceso judicial: Si la entidad financiera ha iniciado un proceso legal para recuperar el monto adeudado, la deuda permanecerá en tu historial hasta que se resuelva el caso, sin importar el tiempo transcurrido.
- Casos de fraude: Si cometiste fraude en el manejo de tus créditos, esta información no se elimina del Buró, lo que afectará severamente tu reputación crediticia.
Consejos para evitar problemas con estas deudas
- Monitorea tu historial: Consulta tu reporte de crédito al menos una vez al año para asegurarte de que no haya errores o malentendidos.
- Comunica cualquier dificultad: Si sabes que no podrás cumplir con un pago, habla con tu entidad financiera para buscar alternativas como reestructuras o convenios.
- Evita montos difíciles de manejar: Antes de adquirir una deuda, evalúa tu capacidad de pago para evitar comprometerte con montos excesivos.