Como parte de los compromisos que tiene bajo el Tratado Comercial México, Estados Unidos y Canadá (TMEC), el gobierno federal decomisó más de 100 mil productos de piratería china en el centro de la Ciudad de México.
La redada contó con el apoyo de la Secretaría de Marina (Semar) y la policía capitalina, la Secretaría de Economía y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial (IMPI), quienes realizaron el operativo en el inmueble ubicado en la calle de Izazaga, número 89, donde aseguraron unas 19 toneladas de piratería, principalmente de las marcas Marvel, Sanrio (propietario de Hello Kitty), Disney y Nintendo.
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Este llamado responde a una llamada directa desde la Casa Blanca, en Washington, en contra de la piratería, para que se implementen las normativas del TMEC en la materia.
El llamado de Estados Unidos
“Estados Unidos sigue trabajando con México y le hace un llamado para implementar por completo el TMEC y atender preocupaciones de largo término, incluyendo algunas con respecto a actuar contra el contrabando y la piratería, proteger la propiedad intelectual farmacéutica, daños preexistentes por faltas a los derechos de autor y contrabando de marcas”, estableció la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos en su reporte de 2024 sobre propiedad intelectual.
Fueron identificados tres mercados en México, que podrían ser futuros operativos federales. Uno de ellos es el de Cuchilla, en Puebla, señalado como el mercado de piratería más grande al sureste de México, con cerca de 120 almacenes y 150 tiendas en las que se comercia con productos piratas de videojuegos.
El segundo es el mercado San Juan de Dios, en Guadalajara, conocido también como Mercado Libertad, el mercado bajo techo más grande en Latinoamérica con 430 mil pies cuadrados de extensión y más de 3 mil tiendas en las que se vende ropa, zapatos, productos para el hogar, medicinas, accesorios, software pirata, películas y videojuegos.
Finalmente el tercero es el mercado de Tepito, en el corazón de la Ciudad de México, descrito como un local a cielo abierto en la capital, donde además de venderse productos como de belleza, ropa, videojuegos e incluso de lujo, hay importantes temas de inseguridad.