Un video grabado por un regio durante una jornada de compras en McAllen provocó una discusión intensa en redes sociales. En la grabación, el visitante, originario de Monterrey, Nuevo León, asegura que la prosperidad comercial del sur de Texas existe gracias al gasto de quienes cruzan la frontera desde Monterrey.
La afirmación, planteada con tono provocador, reavivó una vieja discusión: ¿realmente los compradores regiomontanos “mantienen” a McAllen?
Un video que encendió las redes
El clip se viralizó rápidamente por su mensaje contundente. Con el fondo de centros comerciales y negocios locales, el autor sostiene que sin la afluencia constante de turistas de compras provenientes de Nuevo León, el Valle de Texas tendría un desarrollo limitado.
Te podría interesar
La frase, difundida como video en 'X' generó reacciones encontradas entre usuarios de ambos lados de la frontera.
El peso real del consumidor mexicano en McAllen
Más allá del ruido digital, los datos económicos muestran una realidad matizada. Es innegable que los consumidores mexicanos, y en particular los de la zona metropolitana de Monterrey, tienen un peso relevante en el comercio minorista de McAllen.
La cercanía geográfica facilita viajes frecuentes por carretera. Ropa de marca, electrónicos, medicamentos y muebles figuran entre los productos más buscados, lo que impulsa ventas en centros comerciales, restaurantes y hoteles.
Cifras que explican la influencia regiomontana
Las cifras respaldan esa influencia: una parte significativa de las ventas minoristas anuales de McAllen se atribuye a compradores mexicanos, con proporciones que han oscilado entre casi un tercio y hasta cuatro de cada diez dólares en años de alto flujo.
En etapas previas a la pandemia, estimaciones señalaban que una fracción importante de esos visitantes provenía específicamente de Monterrey, apoyados por tours de compras y transporte organizado desde Nuevo León.
Sin embargo, convertir ese impacto en una dependencia absoluta no abarca de un análisis completo. McAllen cuenta con motores económicos propios que van más allá del turismo de compras.
El crecimiento demográfico, el bajo costo de vida en comparación con otras ciudades estadounidenses, el sector salud y los servicios profesionales han sostenido su expansión incluso en momentos de menor cruce fronterizo.
Más allá del video-meme: una economía diversa
Además, el contexto ha cambiado. En años recientes, el gasto de mexicanos en el sur de Texas ha mostrado ajustes.
Factores como la apreciación del peso en ciertos periodos, la ampliación de la oferta comercial en México y los tiempos de espera en los cruces internacionales han moderado el ritmo de visitas. Aun así, McAllen conserva liderazgo regional para atraer compradores de ciudades cercanas como Reynosa y Monterrey.
También influyen otros elementos estructurales: la actividad logística vinculada a puertos cercanos, las maquiladoras, con ciclos de alza y baja, y la recaudación por impuestos a la propiedad, una fuente clave de ingresos en Texas. Estos componentes ayudan a explicar por qué la economía local ha mostrado resiliencia incluso cuando el flujo turístico disminuye.
EL dicho de que “los regios mantienen a McAllen” pertenece más al terreno del folclore digital que al de los hechos absolutos. Sin embargo, exagera al sugerir que la ciudad no podría sostenerse sin ese ingreso. La realidad es más equilibrada: la ausencia de compradores mexicanos golpearía con fuerza a ciertos sectores, pero no implicaría un colapso general.
Los regiomontanos representan un motor importante del turismo de compras y aportan cientos de millones de dólares a la economía local, aunque hablar de “mantener” a McAllen simplifica un entramado económico diverso.
