NARCOTRÁFICO

Golpe al Cártel de Sinaloa en Los Ángeles, California: 4 detenidos por fentanilo y armas

La detención fue anunciada por la fiscalía del distrito central de California, que detalló que los cuatro sospechosos pertenecen a una misma familia y enfrentan en conjunto 29 cargos federales

Nuevo golpe al Cártel de Sinaloa
Nuevo golpe al Cártel de SinaloaCréditos: internet
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Cuatro presuntos integrantes del Cártel de Sinaloa fueron detenidos en Los Ángeles, California, como parte de una investigación federal por tráfico de fentanilo, metanfetamina y armas de fuego, informó el Departamento de Justicia de Estados Unidos. Las autoridades estadounidenses atribuyen a los acusados una amplia red de distribución de drogas sintéticas y comercialización ilegal de armamento, actividades que, de acuerdo con la fiscalía, se extendieron durante casi dos años.

Los investigadores recuperaron varias armas de alto poder

La detención fue anunciada por la fiscalía del distrito central de California, que detalló que los cuatro sospechosos pertenecen a una misma familia y enfrentan en conjunto 29 cargos federales. Tres de ellos son ciudadanos mexicanos en situación migratoria irregular, señalados además por posesión de armas pese a su estatus legal en el país. Los delitos imputados incluyen conspiración para distribuir sustancias controladas y para operar un negocio ilegal de compraventa de armas sin licencia.

¿Quiénes son los detenidos y qué vínculos familiares tienen?

Los arrestados fueron identificados como José Luis Salazar-Cruz, de 44 años, conocido como “Oso”; Alfonso Salazar, de 46, alias “Pirata”; Jorge Humberto Salazar, de 43, apodado “Sharky”, y José Manuel Salazar, de 22 años, señalado como “Lil Oso”. Los tres primeros son hermanos, mientras que el cuarto es hijo de Salazar-Cruz. De acuerdo con la acusación, José Luis, Alfonso y Jorge Humberto ingresaron de forma irregular a Estados Unidos.

Además de los cuatro detenidos, las autoridades mantienen una orden de búsqueda contra José Ángel López Paniagua, de 23 años, residente de Littlerock, quien figura como coacusado en el expediente judicial. Todos los señalados deberán comparecer ante un tribunal federal en el centro de Los Ángeles para la lectura formal de cargos.

¿Cuáles son los delitos que les atribuye la fiscalía federal?

El documento judicial indica que los cinco están imputados por conspirar para distribuir drogas como fentanilo y metanfetamina, así como por participar en la venta ilegal de armas de fuego, incluidas las llamadas “armas fantasma”, dispositivos ensamblados de forma privada que carecen de número de serie y, por lo tanto, no pueden ser rastreados por las autoridades.

Posesión de armas es uno de los cargos que tendrán que enfrentar los detenidos

En el caso específico de Salazar-Cruz, la fiscalía le atribuye siete cargos por posesión de armas siendo extranjero, además de delitos relacionados con la distribución de metanfetamina y fentanilo, tráfico de armas, posesión de un artefacto destructivo y tenencia de un rifle de cañón corto no registrado. El resto de los implicados enfrenta acusaciones similares, entre ellas facilitar delitos de narcotráfico mediante el uso de armas de fuego.

¿Cómo operaba la presunta red de drogas y armas?

Según la investigación, entre febrero de 2024 y diciembre de 2025, el principal acusado coordinó la venta de drogas y armas a través de aplicaciones de mensajería cifrada, llamadas telefónicas y encuentros presenciales. Los demás miembros del grupo presuntamente fungían como intermediarios, conectando a proveedores con compradores y concretando las transacciones ilícitas.

Las autoridades sostienen que parte de las drogas distribuidas provenían de ciudades fronterizas como Tijuana y Mexicali, desde donde eran trasladadas a territorio estadounidense ocultas en vehículos de carga. López Paniagua, de acuerdo con la acusación, obtenía los estupefacientes de operadores del Cártel de Sinaloa y los entregaba a cambio de pagos en efectivo.

¿Qué penas podrían enfrentar si son declarados culpables?

De ser hallados culpables de todos los cargos, los acusados podrían enfrentar penas mínimas obligatorias de 10 años de prisión federal, con la posibilidad de recibir cadena perpetua, conforme a la legislación vigente en Estados Unidos.

El casoes parte de los esfuerzos de las autoridades federales para frenar el flujo de fentanilo y armas ilegales vinculadas a organizaciones criminales transnacionales, consideradas una de las principales amenazas a la seguridad pública y la salud en ese país.