Durante la década de los noventa, la franquicia de los Power Rangers se convirtió en un fenómeno global. Millones de niños crecieron viendo a los héroes de colores enfrentarse al mal, sin imaginar que uno de los rostros que apareció en pantalla terminaría protagonizando una historia real de horror.
Skylar DeLeon, cuyo nombre real era John Julius Jacobson Jr., tuvo una breve participación en la serie en 1994. Tenía apenas 14 años cuando apareció en un episodio, lo que parecía ser el inicio de una carrera prometedora en la actuación. Sin embargo, su paso por la televisión fue fugaz y no logró consolidarse en la industria.
Del fracaso profesional a una vida delictiva
Tras no encontrar estabilidad en el mundo del espectáculo, DeLeon intentó cambiar de rumbo al unirse a la Marina de Estados Unidos, pero fue expulsado por incumplir normas. A partir de entonces, su vida tomó un giro oscuro.
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Problemas económicos, una infancia complicada y empleos inestables lo llevaron a involucrarse en actividades delictivas junto a su esposa, Jennifer Henderson DeLeon. Lo que comenzó con robos menores escaló rápidamente a un plan mucho más ambicioso y violento.
El crimen que conmocionó a Estados Unidos
En noviembre de 2004, DeLeon ideó un plan para robar un yate valuado en cientos de miles de dólares. Se hizo pasar por comprador interesado y contactó a sus propietarios, Tom y Jackie Hawks, una pareja de jubilados. El encuentro ocurrió en Newport Beach, California. Lo que parecía una simple transacción se convirtió en una escena de terror: DeLeon, su esposa y varios cómplices atacaron a la pareja, los obligaron a firmar documentos de propiedad y posteriormente los arrojaron al mar atados a un ancla.
Las víctimas nunca fueron encontradas, pero el testimonio de uno de los implicados permitió reconstruir los hechos. El caso causó indignación nacional por su brutalidad y frialdad.
Condena, prisión y un nuevo capítulo
En 2008, Skylar DeLeon fue declarado culpable de múltiples asesinatos, incluyendo el del matrimonio Hawks y otro crimen previo. Fue sentenciado a muerte por inyección letal y enviado al corredor de la muerte en la prisión de San Quentin, en California.
Su esposa recibió cadena perpetua, mientras que el caso se convirtió en uno de los más impactantes de la época. Años después, DeLeon concedió entrevistas donde aseguró no sentir remordimiento en el momento de los hechos.
En un giro adicional, en 2023 se sometió a una cirugía de afirmación de género y adoptó el nombre de Skylar Preciosa DeLeon. Desde prisión, expresó su deseo de ser trasladada a una cárcel de mujeres, añadiendo un nuevo capítulo a una historia marcada por la controversia.
