En un giro importante dentro del sector minorista, Dollar Tree ha decidido vender su cadena de descuento Family Dollar después de una serie de dificultades financieras. La venta, valorada en mil millones de dólares, representa un cambio crucial en la estrategia de la compañía, que busca reestructurarse para mejorar su rentabilidad.
Este movimiento marca el final de una etapa significativa, ya que Dollar Tree había adquirido Family Dollar en 2015 por aproximadamente 9,000 millones de dólares. La venta actual, por un monto considerablemente menor, pone en evidencia las dificultades que ha enfrentado la cadena en los últimos años.
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El comprador de Family Dollar será una alianza de firmas de inversión, Brigade Capital Management y Macellum Capital Management. Se espera que la transacción se complete en junio de 2025, generando alrededor de 804 millones de dólares en ganancias netas para Dollar Tree.
Family Dollar, con más de 7,000 tiendas en todo Estados Unidos, ha sido un referente para los consumidores de bajos ingresos que buscan productos accesibles, con precios que varían entre 1 y 10 dólares.
Sin embargo, en los últimos años la cadena ha tenido dificultades debido a la creciente competencia de gigantes como Walmart, Amazon, Shein y Temu, además de la inflación que ha afectado la rentabilidad de muchas empresas de descuento.
El analista Neil Saunders, de GlobalData Retail, destacó que "la venta de Family Dollar cierra un capítulo triste y problemático para Dollar Tree", aludiendo a las complicaciones que la cadena ha experimentado en su intento por competir en un mercado cada vez más desafiante.
A pesar de los retos recientes, Family Dollar sigue siendo una marca importante en las comunidades estadounidenses. Matt Perkal, socio de Brigade Capital, subrayó que la marca ha sido un pilar fundamental para muchas de estas comunidades desde su fundación en 1959. Los nuevos propietarios tienen la intención de fortalecer la marca y hacerla crecer como una empresa independiente.
Este cambio, sin duda, refleja una tendencia en el sector minorista, donde las cadenas de descuento deben adaptarse a las nuevas demandas del mercado o arriesgarse a desaparecer ante la creciente competencia.