Las playas de Waitpinga y Parsons, ubicadas al sur de Adelaida, Australia, fueron cerradas de manera preventiva tras un extraño fenómeno en la zona. Decenas de peces muertos, espuma anómala en la orilla y surfistas con síntomas respiratorios llevaron a las autoridades a tomar esta decisión.
La causa parece ser una floración de microalgas, que, según la Autoridad de Protección Ambiental de Australia del Sur (EPA), ha provocado la muerte de los peces y podría ser responsable de los síntomas reportados por las personas que visitaron la zona durante el fin de semana.
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Este fenómeno ha afectado una gran extensión de la costa y ha causado tos, dolor de garganta, irritación ocular y visión borrosa entre surfistas y pescadores. La espuma, de color blanco sucio con áreas amarillentas, también ha sido detectada en otras playas cercanas, aumentando las preocupaciones entre las autoridades ambientales y sanitarias.
Las playas afectadas se encuentran dentro del Parque de Conservación Newland Head, una zona conocida por sus olas y paisajes naturales, lo que atrae a numerosos surfistas y turistas.
El Departamento de Medio Ambiente y Agua de Australia informó que las playas permanecerán cerradas hasta que la seguridad de los visitantes esté garantizada. Además, se inició una investigación para determinar la causa de la muerte de los peces y explorar si la floración de microalgas fue provocada por condiciones climáticas recientes, como temperaturas altas, viento débil y mareas bajas.
Científicos marinos comenzaron a analizar muestras de agua y espuma para identificar la especie de microalga responsable, aunque los resultados podrían tardar hasta el final de la semana. La EPA explicó que la descomposición de las microalgas genera subproductos tóxicos que afectan tanto a la fauna marina como a los seres humanos.
Los surfistas y vecinos de la zona, sorprendidos por los efectos, compartieron sus experiencias, indicando síntomas similares a los de la gripe tras entrar al agua o estar cerca de la orilla. Algunos también reportaron cambios en el color del agua, que se tornó verde y marrón.
Las autoridades recomendaron evitar el contacto con el agua y cualquier área con espuma o agua de colores alterados. En caso de exposición, sugirieron enjuagarse con agua limpia para evitar reacciones alérgicas.