El aumento de casos de sarampión en Texas ha evidenciado las deficiencias estructurales del sistema de salud pública, con hospitales insuficientes y una creciente desconfianza en las vacunas.
Robert F. Kennedy Jr., secretario de Salud, ha sugerido el consumo de aceite de hígado de bacalao y vitamina A como medidas preventivas, generando preocupación entre los expertos.
Crisis de sarampión en Texas
La propagación del sarampión en Texas ha alcanzado cifras alarmantes, con más de 250 contagios y dos fallecimientos confirmados. La falta de infraestructura hospitalaria en 64 condados está agravando la situación, especialmente en las zonas rurales, donde los habitantes enfrentan dificultades para acceder a atención médica oportuna.
En muchas comunidades, las instalaciones sanitarias se han visto rebasadas y los espacios improvisados para pruebas han generado retrasos en la detección del virus, lo que facilita su propagación. La problemática se intensifica en sectores donde la vacunación es baja, como las comunidades menonitas, donde la desconfianza en la medicina convencional ha limitado la inmunización infantil.
El descenso en las tasas de vacunación es otro factor crítico. En el condado de Gaines, el porcentaje de menores de edad sin vacunar se ha duplicado en la última década, pasando del 7% al 18%. Los profesionales de la salud locales reportan un aumento en la dificultad para convencer a los padres de que inmunicen a sus hijos, debido al auge del movimiento antivacunas.
Robert F. Kennedy Jr. ha generado controversia al recomendar el uso de aceite de hígado de bacalao y vitamina A como alternativa a la vacunación, pese a la falta de respaldo científico. Esta afirmación ha provocado confusión y preocupación en el sector sanitario, ya que puede desincentivar la inmunización y agravar la crisis epidemiológica.
EU mueve recursos
Ante la gravedad del brote, el gobierno ha movilizado recursos estatales y federales, enviando especialistas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) para rastrear el origen de los contagios y reforzar las estrategias de inmunización.
Sin embargo, la geografía dispersa de las comunidades afectadas sigue representando un reto significativo para la contención del virus.
A medida que las autoridades trabajan para controlar la situación, el impacto del sarampión y la desinformación sobre la salud pública sigue siendo una preocupación latente.