Las tiendas de comestibles en Estados Unidos enfrentan un reto constante con los productos que se acercan a su fecha de caducidad. A pesar de usar tecnología avanzada para gestionar inventarios, no siempre logran vender todos los productos antes de que caduquen.
Pero ¿qué pasa con esos artículos no vendidos?
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Cuando un producto está cerca de expirar, muchas tiendas lo colocan en una sección de ofertas para intentar venderlo rápidamente.
Si aún no se vende, algunas cadenas, como Food Lion, Sam’s Club y Trader Joe’s, optan por donar los excedentes a bancos de alimentos locales. De hecho, en 2022, Whole Foods donó más de 30 millones de comidas, y Walmart donó 696 millones de libras de alimentos.
Es importante destacar que la fecha de caducidad no siempre indica que el producto está en mal estado. A menudo, solo significa que el sabor podría no ser el óptimo, pero aún es seguro consumirlo.
Sin embargo, no toda la comida no vendida es donada. Alrededor del 35% de los alimentos acaban en la basura. Si los productos no son aptos para el consumo, a veces se destinan a granjas locales para alimentar animales. Si todo falla, se desechan.
Aunque hay esfuerzos por reducir el desperdicio de alimentos, aún queda mucho por hacer. Grandes minoristas como HEB se han comprometido a trabajar para eliminar estos desechos por completo en el futuro.